Quema de libros

Lunes 6 de Febrero de 2012

Con tanto humo el bello fiero fuego no se ve

[...] cuando la Junta de Pinochet quemó millares de libros en las calles de Santiago, estaba quemando mucho más que papel, mucho más que novelas y poemas; a su siniestra manera quemaba a los lectores de esos libros y a quienes los habían escrito Julio Cortázar, en "Argentina. Veinte años de alambradas culturales".

"Censura es que te prohíban comprar"

En Estados Unidos se debate una ley que pretende eliminar algunas molestas moscas utilizando una bazooka, y en Europa, un tratado internacional para promover legislaciones de este estilo en todo el mundo. Las moscas son algunos sitios de internet que atienden —como diría un economista en tono aséptico— una "demanda insatisfecha del mercado", claro que con singular audacia con respecto al marco legal. Nada nuevo, los emprendedores a veces deben arriesgarse a saltarse algunas reglas para tener éxito, es la clase de aforismo que podríamos escucharle a algún ferviente seguidor de épica del american way. Pero a estos emprendedores les llaman simplemente "piratas" y les mandan al FBI. Quienes mueven los hilos por detrás, como era de esperar, quebraron las leyes de su tiempo, para hacerse la américa. Los que acusan de expoliar artistas, han basado su negocio en dicha expoliación, claro que en forma sistemática y sobre todo legal. Ahora siguen forzando las leyes, pero desde la legalidad del soborno institucionalizado, conocido también como "democracia".

El compromiso de los artistas, con respecto a las encrucijadas que les marca su época, es un debate que aflora cada tanto. La aplicación efectiva de SOPA o PIPA —como muchos se han percatado—, provocaría una auténtica catástrofe cultural. Aún sin esas leyes la catástrofe se extiende de todas formas. Un escritor argentino, Marcelo Birmajer, dice en Clarín que está de acuerdo con la catástrofe, y frente a la amenaza de la existencia de una biblioteca universal —sueño ansiado por generaciones de escritores— se pronuncia, sin dudarlo, por quemarla. O ponerle "semáforos rojos" para sonar menos dramático: considero ladrones a quienes diseñan y ejecutan métodos de distribución masiva de canciones y películas ajenas, sin contratos con sus creadores [...]. Curiosamente, ha omitido a los libros. ¿Será por que quienes diseñan los criminales "métodos de distribución y acceso masivo" a los libros ajenos, están mejor caracterizados en el presente? Se los conoce como bibliotecarios. "Nada peor que un burgués asustado", diría otro autor. Es cierto, están dispuestos a desmantelar Internet, que no es otra cosa que un sinónimo de biblioteca.

Birmajer tampoco ahorra mentiras, incluso rudimentarias, para sostener el remanido y quejumbroso alegato: ¿no es evidente que con 10 años de "piratería" digital, cada vez se "crea" menos, y cada vez su sector gana menos? En su cosmovisión los lectores sólo cumplen un rol, comprar los libros. Nunca simplemente leen. Censura es que te prohíban comprarlo (sic), dice. Sin embargo, los lectores 'a secas' visitan las bibliotecas (públicas o de sus amigos), y no las librerías. Por eso "la censura" sólo se aplica, según Birmajer, a los libros una vez comprados, pero nunca a los libros en general; ¿qué otra cosa es un libro, si no una mercancía para el mercader? Sutil diferencia: "acceder al mercado", no es lo mismo que "acceder a la cultura".

Algunas palabras de otro ferviente defensor de le droit d'auteur, quizá ayuden a pensar en lectores y escritores, por fuera de los intercambios monetarios:

El libro, como libro, pertenece al autor, pero como pensamiento el libro pertenece –la palabra no es demasiado abarcativa– al género humano. Todas las inteligencias tienen derecho de acceder a ese pensamiento. Si uno de los dos derechos, el derecho del escritor y el derecho del espíritu humano, debiera ser sacrificado, debería ser el derecho del escritor, pues el interés público es nuestra mayor preocupación, y todos, lo declaro, deben estar antes que nosotros. Víctor Hugo, 1878, en la Apertura del Congreso Literario Internacional.



Martes 25 de Octubre de 2011

La Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, repudia el proce­sa­miento de Taringa!

El Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, acaba de aprobar hoy, y por unanimidad, el expediente 873723/2011 de repudio al procesamiento de Alberto Nakayama, y los hermanos Matías y Hernán Botbol.


VISTO:

Las recientes noticias respecto de la confirmación del procesamiento Alberto Nakayama, y los hermanos Matías y Hernán Botbol, confirmado por la Cámara del Crimen con las firmas de Marcelo Lucini y Mario Filozof, donde se los acusa de haber subido libros a Internet en 12 oportunidades al sitio web Taringa!

La resolución 855.653/09 en rechazo al procesamiento del Profesor Horacio Potel, aprobado por este Consejo Directivo, y acusado por las mismas causas que a Taringa!;

CONSIDERANDO:

Que Taringa! no se encarga de subir ningún tipo de contenido a la página y que sólo provee la plataforma para que los usuarios intercambien contenidos, noticias e informaciones de cualquier tipo;

Que el material, tal como explica la defensa de Taringa!, no está alojado en los servidores de Taringa! y/o en servidores argentinos;

Que el procesamiento criminaliza prácticas socialmente aceptadas como el intercambio de contenidos a través de Internet;

Que la mayoría de los libros por los cuales se inició el juicio fueron retiradas en el momento en que se hizo la denuncia a través de la sección de denuncias del sitio;

Que entre los demandantes, se encuentra Daniel Divinsky, de Ediciones La Flor, tenedora actual de los derechos de autor de Rodolfo Walsh y la tira cómica “Mafalda”, que deberían ser consideradas de dominio público por su importancia social y cultural y no ser utilizadas para entablar juicios contra aquellos que proveen de plataformas de intercambio;

Que la ley de propiedad intelectual 11723 es de 1933 y no contempla la realidad actual en lo que hace a las nuevas tecnologías y es necesario su modificación y la despenalización de la copia a través de Internet;

EL CONSEJO DIRECTIVO DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DECLARA:

ARTÍCULO 1: Repudiar enérgicamente el procesamiento a Alberto Nakayama, Hernán Botbol y Matías Botbol y exigir su inmediato desprocesamiento por la causa Taringa!

Artículo 2: Expresar su solidaridad con Taringa!

Artículo 3: Rechazar toda forma de persecución y criminalización de la difusión desinteresada y sin fines de lucro de material bibliográfico.

Artículo 4: Regístrese, comuníquese a los interesados, al Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires, a la Cámara del Crimen, a la Cámara de Diputados y a la Cámara de Senadores y cumplido, archívese.



Miércoles 24 de Agosto de 2011

Horacio Potel, copyright, copyleft, wikipedia y software libre, en un documental de Canal Encuentro

Horacio Potel en Filo, Crónicas de Universidad

"Filo, Crónicas de universidad" es un ciclo de documentales realizados por Canal "Encuentro" del Ministerio de Educación de la Nación, en conjunto con la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

En su segunda temporada la serie abordó en un capítulo las problemáticas del copyright, la criminalización del acceso a material educativo por parte de estudiantes y profesores, las nuevas tecnologías que facilitan la circulación del conocimiento, y algunos paradigmas emergentes como el copyleft, creative commons, la wikipedia o el software libre.

El episodio se tituló "Conocimiento compartido" y se emitió durante el mes pasado. En el documental participaron varios amigos (y habitantes) de la casa: Beatriz Busaniche y Evelin Heidel de Fundación Vía Libre, Gabriel Acquistapace de USLA y Patricio Lorente de Wikimedia Argentina; de la Facultad de Filosofía y Letras estuvieron Matías Cordo (Prosecretario de Publicaciones), María Rosa Mostaccio (Subsecretaria de Bibliotecas) y Silvana Campanini (Secretaría de Extensión). El documental cuenta con la participación especial de nada más ni nada menos que Horacio Potel, el profesor de filosofía sometido a una causa criminal en Argentina por mantener bibliotecas digitales sobre Derrida y Heidegger durante 2009.

Se filmó durante diciembre de 2010. El formato del ciclo es el "docu-ficción" y en esta oportunidad describe el caso de un profesor universitario (interpretado por Néstor Sánchez) que recibe una carta documento de una editorial por subir sus textos a internet. Junto con su hija Lucía (interpretada por Carla Pantanali Sandrini), poco a poco, recorriendo los laberintos de Puán y reuniéndose con profesores y especialistas en el tema, se internan en las problemáticas del copyright, hasta culminar en un encuentro con Potel. El episodio dura 25 minutos y seguramente dentro de poco estará online en el sitio del Canal Encuentro.

Horacio Potel

Filo, cronicas de universidad

Por supuesto aquí nos tomamos la libertad de hacer nuestro propia version de las cosas y, remezcla mediante (no del todo legal...), resumimos el video a los 10 minutos ideales para internet, con los dichos de Bea, Gacq, Scann, Pato, Horacio y la gente de Filo dándole duro a la 11.723... (al fin y al cabo, ya pusimos el guión patas arriba una vez, --nuestros amigos de Villa María son testigos-- entre cerveza y cerveza, luego de Fábrica de Fallas de 2010...).


El episodio fue dirigido por Maite Echave, el guión es de Pablo Castagnari, y fue realizado por Mulata Films (y perdón por el recorte y los hachazos... :P)


Y contra la criminalización DIY scanners!

Cinelerra: te amo, te odio, dame más!



Viernes 13 de Mayo de 2011

Somos los negros de Taringa!

Un resumen de la cuestión es: a) a Taringa no se le demanda por hacer plata o no; se le demanda por el art. 72, inciso a), b) a Taringa! no se le demandó por el software privativo o por la música de Britney Spears: a Taringa! lo están demandado por la misma empresa loable de los Horacios Poteles, es decir, porque sus usuarios subieron libros; c) a Taringa! se lo demanda por ser partícipe necesario. Por supuesto que esto es una cuestión de libertad de prensa: es como si se acusara a un gran diario argentino por los clasificados del rubro 59, que deben generar más daño que los links que publican los taringueros; d) a Taringa! se lo está demandando por no haber vigilado lo suficiente a sus usuarios; e) a Taringa! se lo está demandando por enlazar a contenido que está en otro lugar. Oigan bien esto: enlazar a contenido que está alojado en otro lugar. Es decir, por cometer el delito de realizar una práctica que los blogueros hacemos constantemente, que es enlazar a contenido alojado en otro lugar.

Ahora bien, de pronto, muchos blogs de tecnología "serios" decidieron no defender a Taringa! Muchos usuarios espantados dijeron "yo bajo archivos, pero nunca al nivel de lo que lo hace un usuario de Taringa!" (?). Otros blogueros igual de "famosos" comentaban que "los usuarios de Taringa son molestos porque no saben usar la Internet".

Más allá de la suma de argumentos falaces que exhiben algunos (puesto que el procesamiento de Taringa! no dice que sea ilegal ganar dinero, y la cuestión del dinero no es lo que está en discusión), pareciera ser que acá el meollo del asunto es más simple de lo que se podría llegar a pensar: es la eterna dicotomía entre los negros de mierda y las élites intelectuales, que quieren estar junto a los trabajadores pero siempre y cuando tomen otros vinos, escuchen otra música y lean otros diarios.

Hay un prejuicio respecto del usuario medio de Taringa!: usa Windows todo pirateado, no conoce Linux, no sabe hablar ni escribir (es, en otras palabras, un HOYGAN), es alguien que "no maneja la Internet" (porque no conoce ni los gadgets ni las apps o las extensiones que están de moda), que sólo se baja basura "comercial" y que no respeta nada, y llegado al caso, en un ejemplo de gorilismo extremo, al usuario de Taringa! los mismos defensores de "compartir no es delito", pueden acusarlo de que ni siquiera respeta la propiedad intelectual porque postea links de descarga a software privativo. Todos sabemos, además, que los usuarios de Taringa! son sólo niños de entre 13 y 17 años que ya se les pasará la racha cuando toquen una teta por primera vez (el mismo prejuicio corre para los hermanos Botbol).



Jueves 28 de Abril de 2011

Miente, miente, que algo quedará...

Jornada de Derecho de Autor en la Feria del Libro | classic monsters | Nosferatu

27 de abril: “IX Jornada de derecho de autor en el mundo editorial” dedicada al libro digital y entornos digitales, organizada por el Centro de Administración de Derechos Reprográficos de Argentina (CADRA), la Fundación El Libro, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), y la Federación Internacional de Organizaciones de Derechos de Reproducción (IFRRO), en el marco de la 37° Feria del Libro.

Al igual que en ediciones anteriores, la Feria del Libro ha vuelto a reservar un espacio de catarsis para que los más conspicuos actores y reputadas instituciones del mundo editorial no dejen pasar el año sin hacer su clásico recitado de vaticinios apocalípticos y rasgado analógico de vestiduras frente al inminente cataclismo digital, y a las abominables prácticas sociales que propicia: copiar y compartir.

Classic Monsters

Los panelistas, todos provenientes del lado de la industria —la de abogados, la discográfica y la editorial—, no hicieron otra cosa que insistir cansinamente en su devoción por la también reputada ley 11.723 de la propiedad intelectual, y reafirmar su fe en que pronto el milagro legal cambiará por decreto prácticas y costumbres arraigadas, y desde esa creencia, se propusieron diseñar las estrategias para el futuro.

Uno de los disertantes, el también reputado Dr. Fernández Ballesteros (ex Subdirector General de la OMPI y Presidente del Instituto Uruguayo de Derecho de Autor), llamativamente, dedicó numerosas alusiones y comparaciones despectivas —elípticas y no tanto— a organizaciones como Fundación Vía Libre, Consumidores Argentinos, Creative Commons Argentina y explícitamente al evento realizado el 26 de abril en el marco de las “celebraciones” por el Día Mundial de la Propiedad Intelectual. Primero te ignoran, luego se ríen de ti, luego te atacan…

Evidentemente, los quiebres en el discurso hegemónico tradicional parecen no sentar bien en estos foros: cuando se abrió el espacio para las preguntas del público, tajantemente se dictaminó que el espacio “no era para debatir”, con lo cual se cerró cualquier posibilidad de disenso, de aclaración de imprecisiones, o de refutación de falacias.

Huir del debate estando en abrumadora mayoría, no hace más que confirmar la falta de solidez de los argumentos expuestos.

Sin embargo, hay ciertos derechos civiles esenciales que son conquistas históricas que le han costado demasiado sacrificio al género humano como para dejarlos livianamente agraviados por los vahídos de una industria frustrada y obsoleta, y es necesario aclarar algunos puntos de los mencionados en las charlas:

Uno.

Centro de Administración de Derechos Reprográficos de Argentina (CADRA) | classic monsters | Frankenstein

El derecho de autor es un derecho humano.

Esta afirmación es falsa. Los derechos humanos son inalienables, imprescriptibles, universales. Que sean inalienables quiere decir que no pueden ser transferidos a terceros; que no pueden ser alterados en todo o en parte; que sean imprescriptibles significa que no tienen limitación en el tiempo y que sean universales, por último, hace referencia al hecho de que todas las personas, por el solo hecho de ser personas, gozan de la protección jurídica de este derecho. Los derechos humanos, por sus características, pueden ser de las personas individuales (”físicas”) o de los pueblos, pero no pueden pertenecer a personas jurídicas, es decir, a corporaciones, empresas o industrias.



Domingo 14 de Noviembre de 2010

Todos somos biblio­te­ca­rios, de algún modo

Canela en la camara argentina del libro

"Todos somos piratas, de algún modo" se titula la nota de TN donde "Canela" —periodista premiada por su labor en el "fomento de la lectura" (!)— entre otras cuestiones*, se despacha con:

todo aquel que escanea un libro y lo pone en red para que todo el mundo lo lea por internet sin autorización de quien escribió ese libro o sus herederos, también comete un acto de piratería ya que libera de derechos un bien cultural que tiene dueño. Es difícil cuantificar el daño pero es enorme y creciente y aquí, todos o casi todos, somos responsables.

"Que todo el mundo lo lea"

Escanear y subir un libro a la red para que todo el mundo lo lea, sin duda puede parecer un acto ruin y miserable, sin embargo debemos advertir a Canela que la tentación de hacer caridad con lo ajeno, puede arrastrarnos hacia prácticas piratas aun más degradantes, en efecto, hay algo peor que una persona puede llegar a acometer con un libro "para que todo el mundo lo lea" y "sin autorización de quien escribió ese libro": donarlo a una biblioteca.

Tal como ha señalado la citada benefactora cultural —nunca está de más reiterar el concepto: poner sin permiso un libro a disposición de todo aquel que quiera leerlo claramente es un acto dañino y nocivo. De tal práctica parasitaria se nutren las bibliotecas. Ya enorme es el perjuicio provocado por cada fotocopia y escaneo, como para imaginar la magnitud del daño originado por el impune accionar de las bibliotecas, demagógicas instituciones que durante siglos y sin pedir permiso a nadie, han brindado a millones de lectores acceso a millones de libros, gratuitamente.

Cada libro prestado —y venta perdida— sin duda ha colocado más cerca de la ruina y la desolación a la audaz e innovadora industria editorial cuya vocación de servicio y no su afán por el lucro, le ha hecho invertir sus capitales una y otra vez en beneficio de la cultura. A pesar de todo, el mundo del libro, los editores, los autores, los herederos, y "Canela" han sido tolerantes. No dejemos entonces que esta nefasta práctica originada en las bibliotecas —compartir lo ajeno sin pedir permiso—, se reproduzca en el nuevo medio digital, y lleguemos a ver a cada usuario de internet transformado en impune bibliotecario, que desde la comodidad de su hogar, escanee y suba cada libro a los estantes de esta ubicua e infame biblioteca de Babel para que, Dios no lo permita, todo el mundo lo lea.

(*) En los allanamientos fueron hallados más de 130.000 libros «truchos», que luego ingresaban a circuitos de venta informales, dice Canela, en referenacia a esta noticia.


El Ministerio de Educación Argentino inició un ambicioso plan de estímulo a la lectura, que consiste en entregar gratuitamente mas de medio millón de ejemplares de cuentos de fútbol durante el ingreso a los estadios. En partido-pirata se preguntan nos queda la duda de por qué no están disponibles online dentro del site del Plan de Lectura los cuentos. Si uno quisiera leer los cuentos sin ir a la cancha, ¿no puede hacerlo desde el site del portal?

No están on-line, porque parece que al Estado le interesa estimular la lectura... únicamente si el negocio le cierra a la industria editorial (alguien tiene que imprimir los libros que el Estado regala...).

Desde aquí proponemos dos ideas para campañas de promoción de la lectura poco costosas que podría implementar el Ministerio de Educación 1) que repartan gratuitamente los 140.000 libros incautados hace poco, que sería un modo mucho mas racional, ecológico y económico de aprovechar ese recurso... que su destrucción y 2) una campaña de concientización en las escuelas "Dona un libro a la Biblioteca Universal: escanéalo y súbelo a una red P2P".



Lunes 4 de Octubre de 2010

Argentina Copyleft!
(in deutscher Sprache)

Argentina Copyleft!

Argentina Copyleft! (103 Seiten, 1,5 MB, PDF) downloaden


Argentinien nimmt in der Rangfolge der Länder, die einen restriktiven Umgang mit Urheberrechten juristisch festgeschrieben haben, weltweit den sechsten Platz ein. Das argentinische Gesetz zum Urheberrecht kennt weder Ausnahmen für Bibliotheken noch für Universitäten. Studenten und Dozenten, die auf das Kopieren von Lehrmaterial angewiesen sind, müssen dafür Abgaben an Verwertungsgesellschaften entrichten. Auch die ohne Erlaubnis des Autors erstellte Privatkopie ist eine Straftat. Die MP3-Aufnahme einer CD, die Aufnahme und der Formatwechsel einer audiovisuellen Produktion, der Remix werden zu kriminellen Akten und stehen unter Strafe. Die kulturelle Souveränität und der Zugang zu Kultur sind durch das bestehende Urheberrecht ernsthaft bedroht. Argentina Copyleft! zeigt anhand von Beispielen, wie ein restriktives Urheberrecht den Zugang zu Bildung und Kultur erschwert oder gar unmöglich macht. Es zeigt aber auch die Vielfalt an argentinischen Initiativen, die für einen gerechten Zugang zu Wissen und Information kämpfen.

Mit Beiträgen von Beatriz Busaniche, Lucía Pelaya und Ana Sanllorenti, Evelin Heidel, Juan Suárez, Federico Heinz, Patricio Lorente, Gabriel Acquistapace, Marilina Winik, Roberto Fiadone und Horacio Potel

Die Publikation wird am 4. Oktober von 19-22 Uhr in der Heinrich-Böll-Stiftung präsentiert, die Veranstaltung wird auf http://boell.de/stream live übertragen.

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Ni idea lo que dice ahi arriba, pero GRACIAS!!



Domingo 12 de Septiembre de 2010

Argentina Copyleft

Hace casi un año titulábamos una entrada "Noviembre Arde", cuando en ese mes una serie de encuentros y charlas, daban cuenta del clima de movilización y activismo que para muchos de nosotros se trasladaba desde los foros, blogs o listas de correo, al mundo real. El disparador de tanta agitación fue la vergonzosa persecución judicial de la que fueron víctimas un profesor de filosofía de la Universidad Nacional de Lanús y estudiantes de Filosofía y Letras de la UBA, por cometer el atroz delito de facilitar el acceso a los libros, a través de bibliotecas virtuales.

La insólita persecución —que en el caso del Profesor Horacio Potel implicó su procesamiento y embargo— generó una ola de indignación y solidaridad, y puso en evidencia el efecto nefasto y contradictorio de ciertos principios jurídicos especialmente establecidos para las obras intelectuales, que hacen prevalecer el interés privado y monopólico sobre el bien común (al privatizar bienes no escasos y no rivales), y de qué forma en el actual contexto tecnológico esas leyes llegan al extremo de criminalizar acciones que deberían promover, como es la creación de bibliotecas y el acceso a los libros, colocando arbitrarias restricciones artificiales sobre las copias.

Las nuevas tecnologías han abierto posibilidades inéditas de acceso a la cultura y el conocimiento, pero más tarde o más temprano las prácticas que propician, en los campos más diversos, tropiezan con barreras legales —obsoletas— pero sostenidas fuertemente por la presión de grupos económicos poderosos e influyentes, que manejan el negocio de la distribución.

La crisis del modelo de derechos de autor y las prácticas para democratizar la cultura

Argentina Copyleft, el nuevo libro de Fundación Vía Libre, es un muy buen reflejo de esos debates que se reproducen por todo el planeta, pero ubicados en la problemática concreta de la ley argentina (la "Ley Noble") y expresados desde la práctica y el compromiso de los colectivos y activistas implicados (y no sólo desde la pura y aséptica reflexión teórica...). Es importante contar con textos que funcionen como puntos de referencia, que sirvan tanto de herramientas teóricas para ayudar al abordaje más riguroso de los temas, como de relato colectivo que de cuenta de las luchas preexistentes y las agrupaciones y organizaciones que intervienen.

Desde estudiantes y bibliotecarios, hasta programadores, comunicadores y artistas, aportan interesantes reflexiones que comparten una visión de la cultura como bien común que debería resguardarse de parcelamientos y privatizaciones. Muchos de los autores y organizaciones participantes en el libro, son frecuentemente mencionados aquí, cuando no amigos de la casa: El Prof. Horacio Potel, Bibliofyl, La Fundacion Via Libre, El colectivo la Tribu, Buenos Aires Libre, La FLIA, La Asociacion de bibliotecarios (ABGRA), Wikimedia Argentina, Gleducar, GCoop, AMARC, USLA, asi como los que aportaron a la parte gráfica del libro: Iconoclasistas, Faca, Grupo Nomade, Not Made In China.

El libro será presentado formalmente en la Feria del Libro de Frankfurt en Alemania, entre los días 6 y 10 de octubre de 2010 (gracias al apoyo de la Fundación Heinrich Böll que a su vez realizó una versión traducida al alemán para distribuir en ese país). Se distribuye con licencia libre, y se puede descargar del sitio de Vía Libre. La semana próxima se hará una presentación previa en Villa María, Córdoba, en las "Primeras Jornadas de Conocimiento Libre de la Universidad Nacional de Villa María".

Vale la pena cerrar esta entrada con una de las conclusiones centrales del libro: la necesidad de accionar politicamente para lograr cambios concretos en la legislación:

"Cambiar el paradigma es una acción política, donde es necesario construir consensos y dialogar con quienes toman las decisiones políticas en representación de la ciudadanía común. En este sentido, entendemos que una reforma propositiva de las leyes de derechos de autor y conexos, y las leyes que regulan el acceso a la cultura en nuestro país, es una tarea urgente, que no puede ser postergada."



Miércoles 14 de Abril de 2010

Este viernes, acceso, redes, copyleft y política en Filosofía y Letras

Este viernes hay que ir a:

Post data sobre las sociedades de control

Modelos alternativos de distribución de la información y el conocimiento / Propiedades de las redes digitales / Sociedades de control / Radios comunitarias / Bibliotecas digitales / Derecho a la información / Acceso y participación / Bienes comunes.

  • Fecha: viernes 16 de abril
  • Horario: 19 hs
  • Lugar: El Umbral, subsuelo al lado del bar.
  • Direccion: Puán 480 (Facultad de Filosofía y Letras de la UBA)

Disertantes

Invita: BiblioFyL



Jueves 4 de Febrero de 2010

BiblioFyL: no pedir permiso para leer

"No queremos licencias para leer ni tenemos que pedir permiso para hacerlo: es nuestro derecho más básico e inalienable"

"El acceso a los materiales de estudio es, para nosotros, una necesidad. Una necesidad que nace a partir del ejercicio de un derecho básico: el derecho a la educación. En vistas de que esta necesidad no es satisfecha ni por el Estado ni por la facultad, a principios del año 2007 comenzamos a organizarnos alrededor de un objetivo muy sencillo: conseguir los materiales de estudio. Inicialmente lo hicimos en la subsección “Archivos” de un foro en Internet, pero a medida que fuimos compartiendo y aumentando la cantidad de material, se hizo necesario centralizar el modo de organización de acceso y distribución de la información. Así armamos la biblioteca virtual “BiblioFyL”, que reunía 7.800 textos obligatorios de las 9 carreras que se estudian en nuestra facultad, y proyectaba para el año 2009 superar los 10.000 textos. La BiblioFyL recibía 6.000 visitas diarias como mínimo, y los textos tenían un promedio de 100 descargas cada uno.

Si bien existen muchas bibliotecas virtuales, la nuestra se caracterizaba por:

  1. organización colaborativa: los mismos estudiantes se organizaban para escanear los textos, subirlos y categorizarlos;
  2. autonomía: no dependíamos de ninguna organización institucional y/o gubernamental;
  3. libre acceso a la información: no se utilizaban contraseñas y tanto la interfaz como el modo de participación para subir material estaban diseñados sin grandes complejidades técnicas, en función de facilitar el acceso.

La biblioteca, una simple colección de links, debió ser dada de baja el 25 de septiembre de 2009, a raíz de una intimación legal que llegó al host donde estaba alojada, por violar las leyes 11.723 de Propiedad Intelectual y 25.446 de Fomento del Libro y la Lectura.

[...] ¿De qué “fomento del libro y la lectura” se habla, cuando en supuesta defensa de una ley se produce un acto de bibliocastia? Forzar la baja de bibliotecas digitales no se diferencia en lo absoluto de incendiar bibliotecas físicas. El soporte material de los textos no cambia las operaciones que se realizan sobre ellos: lo que sucedió con BiblioFyL es un acto de coerción y censura sobre la información y quienes la distribuyen. Ciertos editores y gestoras colectivas de derechos no son otra cosa más que inquisidores disfrazados de fomentadores de la cultura y la educación. Su interés lucrativo nada tiene que ver con el conocimiento.

[...] La BiblioFyL es un hito en la medida en que interpela a una necesidad no satisfecha y la resuelve desde la colaboración entre pares; pero, al mismo tiempo, cuestiona la propiedad sobre los canales de distribución de las ideas y los modos de acceso y circulación del conocimiento en la universidad pública y gratuita."

Leer completo en: Colectivo Bibliofyl, Quiénes somos.


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Agradecimientos