
"El libro, como libro, pertenece al autor, pero como pensamiento el libro pertenece –la palabra no es demasiado abarcativa– al género humano. Todas las inteligencias tienen derecho de acceder a ese pensamiento. Si uno de los dos derechos, el derecho del escritor y el derecho del espíritu humano, debiera ser sacrificado, debería ser el derecho del escritor, pues el interés público es nuestra mayor preocupación, y todos, lo declaro, deben estar antes que nosotros."
Víctor Hugo, 1878.
Apertura del Congreso Literario Internacional [1]
Criminalizados
GRACIAS, legisladores, artistas, prohombres de la cultura, por otra ley que criminalizará lectores. Por otra ley que servirá para reforzar el hostigamiento legal a sujetos tan peligrosos para los libros como son los investigadores, los bibliotecarios o los estudiantes.
Gracias por el "Instituto Nacional del Libro", sólo faltaba eso, destinar dineros públicos a la producción de bienes monopolizados por privados: ser multado por fotocopiar el capítulo de un libro, 750 pesos; por copiarlo todo, 10.000 pesos; saber que uno mismo ha contribuído a financiar ese libro... no tiene precio.

Porque tal como lo indican las leyes por las que el futuro ente autárquico promete velar...
"b) velar por el cumplimiento de la ley 25.446 y de todas aquellas normas que fomenten la producción y lectura del libro argentino;"
...actividades tan fraudulentas como: el acceso y manipulación de material bibliográfico requerido por los investigadores, el acceso a material de estudio por los estudiantes, o la preservación y difusión de libros por parte de las bibliotecas, entre otras varias inmoralidades semejantes que los lectores podrían acomenter contra los libros (y ni hablemos de compartirlos por P2P): son delito.
Y un delito grave, reprimido nada menos que con el código penal. No hay excepciones al monopolio comercial sobre las obras. Y tampoco se anda con ambiguedades en cuestiones «retrográficas»:
"h) proteger el libro de la reprografía ilegal y la falsificación editorial;"