Derechos retrográficos

Miércoles 14 de Julio de 2010

Copyright y acceso al conocimiento, Pablo Ortellado de GPOPAI en Buenos Aires.

El Dr. Pablo Ortellado coordina el Grupo de Investigación en Políticas Públicas para el Acceso a la Información (GPOPAI) en la Universidad de São Paulo, que en este blog recordamos muy bien luego de leído el aquel revelador estudio, que recopila valiosos datos que miden empíricamente el grado de financiamiento público existente en la producción editorial destinada al ámbito científico y universitario brasileño, y la (escasa) retribución recibida por la sociedad, medida en tanto posibilidad de acceso al conocimiento. En apariencia un panorama no muy diferente del argentino, donde la inversión pública en ese ámbito es significativa... sin embargo las entidades de gestión de restricciones de las editoriales insisten en cobrarle a la Universidad por sacar fotocopias de los libros que ella misma ha financiado o contribuido a financiar, y en realizar demandas legales a los proyectos autogestionados por los estudiantes o profesores, que posibilitan en la práctica el acceso al material de estudio a través de bibliotecas digitales.

Hoy en FLACSO, mañana en Filosofia y Letras

Entre las actividades que participará Pablo en su paso por Argentina hay dos conferencias:

Hoy miércoles 14 a las 19 hs, en el Aula 2 de la sede FLACSO, Ayacucho 555, dará una conferencia sobre "Reforma de la ley de derecho de autor en Brasil: el proceso abierto de consulta pública", en relación al proceso de reforma de las leyes brasileñas que pretende dar un marco regulatorio mas equitativo en materia de (la llamada) propiedad intelectual, que contemple el acceso al conocimiento y la cultura como un derecho ciudadano básico. (Confirmar asistencia a mpi@flacso.org.ar).

Estudiantes criminalizados

Mañana jueves 15, a las 18 hs. en el Aula 108 de la Facultad de Filosofia y Letras de la UBA, Puán 480, dará una conferencia sobre Derechos de Autor y Acceso al Conocimiento, organizada por la Subsecretaría de Bibliotecas y la Subsecretaría de Publicaciones de la Facultad, donde junto con la estudiante Evelin Heidel, del Proyecto BiblioFyL (la biblioteca digital de los estudiantes de Filosofía y Letras), tratarán estos temas:

  • Derechos de autor y la criminalización estudiantil.
  • Derechos de autor y subsidios a la investigación.
  • Derechos de autor en los contextos digitales.
  • Derecho de autor en Brasil: El proceso de reforma de la ley de derecho de autor.

(Para más información, Subsecretaria de Bibliotecas: Tel 4432-0606 int 221, subsecbibliotecas@filo.uba.ar)



Miércoles 19 de Mayo de 2010

¿Libros electrónicos? ¿Triciclos alados?

[...] Una vez identificada la naturaleza del libro como objeto industrial, el nombre «libro electrónico», que hasta recién nomás nos sonaba perfectamente natural, se vuelve muy disonante. ¿Cómo puede ser «electrónico» un libro, si la esencia misma del libro es ser tangible, concreto, industrial, escaso? ¿Por qué mantener la palabra «libro» en el nombre de algo que elimina al libro mismo de la ecuación?

En principio, un «libro electrónico» no sería otra cosa que un archivo digital en el que se encuentra codificada una obra. No es un objeto concreto, no requiere infraestructura ni grandes inversiones de capital para producirlo ni distribuirlo. Una vez producido el primer ejemplar de una obra en soporte digital, producir nuevas copias y ponerlas al alcance de todo el mundo a través de redes P2P tiene un costo despreciable.

El soporte informático permite usos que un libro no: el dispositivo que se usa para acceder a la obra puede presentarla de distintas maneras a distintos lectores: personas ciegas pueden leerla en Braille o hacer que el sistema se las lea en voz alta; personas con visión disminuída pueden leerla en letras particularmente grandes, o de alguna otra manera adaptada a su discapacidad; personas con percepciones estéticas muy delicadas pueden leer el texto en su tipo de letra y esquema de diagramación favoritos; estudiantes e investigadores pueden aplicar herramientas automáticas para hacer análisis del texto que serían prohibitivos de hacer en papel.

Llamar «libros electrónicos» a estos archivos digitales es como llamar «triciclos alados» a los jets transatláticos de pasajeros: en cierta forma los describe, pero los subestima groseramente. Esa subestimación es útil a las editoriales: pensar en términos de «libros electrónicos» limita nuestra imaginación respecto de qué podemos esperar de ellos.

Seguir leyendo "De libros electrónicos, agua seca y otras quimeras", esclarecedor artículo de Fede Heinz que no tiene desperdicio!



Miércoles 12 de Mayo de 2010

Cámara Argentina del Libro: Resguardar la cadena

«¿Qué debe cambiar en nuestra forma de producir y distribuir conocimiento?» La exposición de Igarza dejó claro, de todas formas, que lo que menos importa es el conocimiento; lo importante es resguardar la cadena, conservar el negocio.

Publicado originalmente en http://www.culturalibre.org.ar bajo licencia Creative Commons, Atribución. Compartir Obras Derivadas Igual.

Nosotros también queremos venderte nuestra licencia para leer

Por Scann

La Cámara Argentina del Libro (CAL) quiere sumarse al debate de las nuevas tecnologías, y para ello le encargaron a Roberto Igarza la realización de un informe sobre el estado de situación de los e-books y los nuevos modelos de negocios, que fue presentado ayer, 7 de mayo, en la 36 Feria del Libro bajo el título: “Ebook. Hacia una estrategia digital del sector editorial argentino”.

La posibilidad de acceder a todas las obras culturales a través de la digitalización se riñe con los derechos de autor, la propiedad intelectual y los “nuevos modelos de negocios”, que a la par que abaratan los costos también pretenden limitar la actividad del usuario con TMP’s (Technical Measure Protection) con “novedosas” incorporaciones como el DRM (Digital Right Management, en castellano, Gestión de Derechos Digitales) y los LWDRM (Light Weight Digital Right Management, Gestión “Liviana” de Derechos Digitales). En este sentido, el lanzamiento al mercado del Kindle de Amazon y el I-Pad de Apple pusieron en jaque a los soportes corrientes de las obras escritas, en particular, de los libros.



Jueves 22 de Abril de 2010

Mañana viernes 23 de abril, Día del Libro y del Derecho a... ehh.. ejem, sí... ése del que venimos hablando!

Una novela es una calle de dos direcciones, animada por dos talentos; una calle en la que la tarea que se requiere a ambos lados es, al final, la misma. Leer, cuando se lleva a cabo con linterna propia, es tan difícil y apasionante como escribir.

Enrique Vila-Matas

Día Mundial del Libro y del Derecho a Leer
en la Biblioteca Nacional

Este Viernes 23 de Abril (mañana!), desde las 18hs. en el Salón Cortázar de la Biblioteca Nacional, Agüero 2502, Ciudad de Buenos Aires, la Fundación Vía Libre invita a reivindicar el Derecho a Leer en el marco de la celebración del día mundial del libro.

En 1995, en homenaje a autores tales como Cervantes, Shakespeare, Garcilaso de la Vega, Nabokov, entre otros, la UNESCO decidió celebrar el 23 de abril como el día mundial del Libro y el Derecho de Autor. Esta fue la forma de rendir homenaje a los libros y los autores que encontró la UNESCO, con el objetivo de alentar a todos, y en particular a los jóvenes a descubrir el placer de la lectura y a apreciar las irremplazables contribuciones de aquellos que nos han legado sus textos para el enriquecimiento de la cultura en todo el mundo.

Sin embargo, leyes restrictivas y medidas técnicas de gestión de derechos de autor están poniendo en serio peligro el acceso a la lectura, tal como dan cuenta cotidianamente estudiantes, docentes, bibliotecarios y activistas de la cultura libre. El día mundial del libro debe ser reivindicado en este contexto como el día del Derecho a Leer.

Y continúa la gacetilla, Prácticas habituales como prestar libros, comprar y revender libros usados en ferias de segunda mano, fotocopiar para fines educativos, conservar libros durante años y volver a leerlos tiempo después, regalar libros, compartir socialmente el placer de la lectura son prácticas puestas hoy en riesgo por dispositivos de control técnico y legal, y se recuerda el caso de "1984" de Orwell, paradojicamente borrado por el Gran Hermano Amazon de los dispositivos Kindle de sus usuarios (porque la editorial decidió retirarlo), situación que nos puso en alerta sobre un costado temible de la revolución digital: el sistema de control y vigilancia sin precedentes que se ponía al servicio de estados y corporaciones.

También se menciona el problema que el uso de nuevas tecnologías plantea a las editoriales, al permitir a los lectores el acceso a material que antes sólo la industria monopolizaba, en especial en el contexto educativo, donde la controversia es manifiesta. Por aquí contamos cómo en Brasil la Universidad de São Paulo investigó con rigor este tema, desvelando la abundancia de recursos públicos implicados en el proceso de producción material e intelectual, y la escasa contraprestación retribuida a la sociedad en tanto acceso a lo producido. En los "paises desarrollados" el conflicto es igual de áspero... y aca nos preguntábamos quiénes son los piratas. (que también podríamos preguntarlo aquí y aquí).

La mesa

Además de Bea de Via libre –que no necesita presentación– estarán Lucía Pelaya y Ana Sanllorenti de ABGRA, Asociación de Bibliotecarios Graduados de la República Argentina, que hace tiempo vienen investigando y alertando sobre los perjuicios ocasionados por la restricciones impuestas por la actual legislación de derecho de autor, que enfrenta a los bibliotecarios a un insólito dilema: cometer un delito o renunciar a su función esencial de facilitar el acceso a los libros. También estará Evelin Heidel (aka scann) de Bibliofyl, la biblioteca digital de los estudiantes de Filosofia y Letras, concebida –colaborativamente y sin finalidad de lucro– para darse ellos mismos acceso al material educativo (que ni el estado ni nadie más les proveía), proyecto que en 2009 fue hostigado con amenazas legales nada menos que por infringir una ley sancionada con el fin de promover el Fomento del Libro y la Lectura, en un contexto de creciente criminalización, donde el caso del Profesor Horacio Potel constituyó el caso paradigmático.


O vamos el viernes al "día del derecho a leer", o le tenemos que cambiar el nombre al blog... :P



Miércoles 14 de Abril de 2010

Este viernes, acceso, redes, copyleft y política en Filosofía y Letras

Este viernes hay que ir a:

Post data sobre las sociedades de control

Modelos alternativos de distribución de la información y el conocimiento / Propiedades de las redes digitales / Sociedades de control / Radios comunitarias / Bibliotecas digitales / Derecho a la información / Acceso y participación / Bienes comunes.

  • Fecha: viernes 16 de abril
  • Horario: 19 hs
  • Lugar: El Umbral, subsuelo al lado del bar.
  • Direccion: Puán 480 (Facultad de Filosofía y Letras de la UBA)

Disertantes

Invita: BiblioFyL



Martes 23 de Marzo de 2010

Coelho "auto-pirata"

Mucha gente dice que, porque vendí muchos libros, me puedo dar el lujo de piratear mis propios libros. Lo que pasó fue exactamente lo contrario: vendí esa cantidad porque me tomé molestia de hacer eso. Si hoy alguien me propusiese publicar un libro para tres lectores, ganando tres millones de dólares, o publicar un libro para tres millones de lectores, ganando tres dólares, escogería la segunda opción.

Paulo Coelho, en una entrevista del diario Folha de Sao Paulo, cuenta cómo en Rusia puso sus títulos online a pedido de sus lectores –que no los conseguían en papel– y señala que sería un error para la industria editorial seguir el camino represivo elegido de las discograficas:

Los países que reprimen el intercambio de archivos, como Francia, verán a sus escritores perder terreno en un mundo cada vez más competitivo. Represión no es la respuesta, y sí usar lo que la tecnología tiene de bueno para promover lo que la literatura tiene de mejor.

Los comentaristas de la nota que fue levantada por La Nación se encargaron de hacer las consideraciones literarias del caso sobre el autor brasileño, lejos estamos de rebatir mucho de lo dicho ahi, sin embargo quedó flotando cierta idea de piratería literaria que más bien, valdría la pena reivindicar en vez de reprobar: un comentarista acusa a Coelho de tomar conceptos admitidos popularmente como sabios refranes que se conocen de generación en generación, y que luego los transcribe como si fueran ideas propias... no se me ocurre una definición mas acertada de lo que es la literatura.



Sábado 13 de Marzo de 2010

Alarma Mundial: libro de Ari Paluch 'pirateado'

Para empezar, si usted tiene dudas de si su copia de “El combustible espiritual 2” es trucha u original, debería primero evaluar el precio. Si el vendedor insiste en que ese libro de unas 200 páginas cuesta la irrisoria suma de 49 pesos y usted siente en lo más íntimo que lo están estafando, sepa que es una edición original. Ahora bien, si el vendedor quiere tasarlo en 20 pesos o le pide algo sensato como “comprame un paquete de cigarrillos y te lo doy de regalo”, se encuentra, desde luego, ante una edición pirata. Y deberá denunciarlo inmediatamente para que el comando Paluch tome cartas en el asunto y básicamente rocíe estos locales con combustible y no precisamente espiritual.

...y la prueba final y definitiva:

Y así amigos llegamos a la prueba última y absoluta de cómo identificar una copia auténtica de una trucha. Si en su libro, en el capítulo donde Ari se pregunta: “¿Qué es lo que se necesita en la vida para ser feliz?”, usted lee en la primera línea la siguiente frase: “Lo que necesita una persona para ser feliz es ser feliz”. Y piensa por un momento, que alguien se está riendo de usted porque es lo más boludo que leyó en su vida. Sepa que se trata de la prueba más contundente de que usted está frente a una edición original. Puede llevar su libro tranquilo. Y al llegar a su casa, rociarse con combustible por haberlo comprado.

La noticia tiene algunos meses, pero muy divertida la nota: "Cómo identificar un Ari Paluch trucho" aparecida en no-te-creas-todo-lo-que-te-dicen-los-medios.com sobre el comunicado de Editorial Planeta acerca de ¿Cómo detectar una copia "pirata" de El Combustible Espiritual 2? del gurú Ari Paluch.



Martes 9 de Marzo de 2010

Copy Plagio

[...] En una nota del New York Times dicen con ingenuidad que no existe un “nosotros” en la literatura y remarcan que la creación literaria es un proceso exclusivamente subjetivo e individual. Cierto. ¿Pero qué pasa cuando el autor escritor reinterpreta lo literario circundante bajo un nuevo signo? Esto se debatió largamente cuando lo de Di Nucci, como mencionaba arriba, pero vuelve y volverá varias veces más. ¿Por qué?

Bueno, precisamente por la lógica que nos proponen los medios de comunicación. “Crear” significa cada vez más adaptar, clasificar y volver a armar. Es lo que vemos en la televisión donde no hay un programa nuevo y original desde el año 93, es en internet donde Facebook se convierte en un súper éxito mundial nutriéndose de todo lo que se produce por fuera de él y en el cine donde no se hace otra cosa que remakes. No es que haya menos creadores sino que ahora somos muchos los que tenemos voz y lo valioso no es tanto crear sino categorizar y ordenar de una manera nueva y relevante. [...]

En Hablando del Asunto, reflexionan sobre la autoría, la originalidad y el copyright, a propósito del escandaloso copy/paste de Helene Hegemann (o el de Bernardo Stamateas, Jorge Bucay o el copy/paste más debatido de todos los tiempos).


Y ya que nos referimos al caso Di Nucci, vale la pena aprovechar la ocasión para citar uno de los artículos sobre autoría, copyright y plagio mas radicales que hemos leído por estos lugares, escrito en el fragor de aquellos debates, "Sobre el plagio" de Josefina Ludmer, que arranca asi:

No comparto la idea o el mito del autor como creador y la ficción legal de un propietario de ideas y/o palabras. Creo, por el contrario, que son las corporaciones y los medios los que se benefician con estas ideas y principios. El mito del plagio ("el mal" o "el delito" en el mundo literario) puede ser invertido: los sospechosos son precisamente los que apoyan la privatización del lenguaje. Las prácticas artísticas son sociales y las ideas no son originales sino virales: se unen con otras, cambian de forma y migran a otros territorios. La propiedad intelectual nos sustrae la memoria y somete la imaginación a la ley.

Antes del Iluminismo, la práctica del plagio era la práctica aceptable como difusión de ideas y escritos. Lo practicaron Shakespeare, Marlowe, Chaucer, De Quincey y muchos otros que forman parte de la tradición literaria. [...] sigue aqui

Y otra cosa... ¿Cuál habra sido el último programa original de TV del año 93?



Sábado 13 de Febrero de 2010

¡Volvió BiblioFyL!

Porque no está muerto quien pelea: www.bibliofyl.com

Entren, bajen, suban.

Costó seis meses de idas y vueltas, venidas para acá y para allá. Gracias a todos los que la hicieron posible, a los que la hacen posible, y a los que seguirán haciéndola posible.

Los psicóticos nos apoderaremos del siglo XXI, contra intimaciones legales y gestoras colectivas de derechos. La filosofía del colectivo y la magia del compartir: para los que estamos locos. Los que nos quedamos, los que no arrugamos, los que creemos que lo que hacemos es defender un derecho antes que violar una ley.

Los locos del siglo XXI traemos, para ustedes, de vuelta, la BiblioFyL. Esto que antes era un servicio y hoy, después de seis meses de juntarnos y discutir, es un acto político. Antes que cualquier otra cosa: un acto de amor.

Porque ellos tendrán de su lado (y rellenen ese "ellos" con lo que más les guste: ellos CADRA, CAL; ellos capitalismo; ellos, los otros, los cuerdos, los racionales) a la ley. Pero nosotros, de este lado, tenemos el amor. Y el amor desconoce las leyes y las reglas. El amor está loco y es siempre caótico. El amor y la política: BiblioFyL fue un proyecto construido con más amor que sesos, con más política que servicios, con más intuiciones que certezas.

No puedo expresar la emoción de estar desde hace tres años en este proyecto y que entre todos hayamos podido sacarlo a flote. Se fueron algunos, vinieron otros nuevos, y acá estamos. Con la fuerza de siempre. Gracias a los locos, a los piratas, a los sublevados, a los rebeldes. Hazaña no es hacerlo una vez, sino hacerlo dos, tres, cuatro, la cantidad de veces que sea necesario.

El siglo XXI nos espera y es nuestro. Mientras, los invitamos a entrar por la escotilla de este barco de locos: www.bibliofyl.com

scann


La ilustración de esta entrada, es una parodia de la tira de Miguel Rep "Aprobada", candorosa viñeta maquillada de noble intención, pero que impulsa la aprobación de una ley que refuerza un marco legal completamente represivo y antidemocrático –que desde aqui repudiamos–, entre otras cosas, porque propició el acoso legal sobre BiblioFyL (en nombre de una ley que supuestamente está para promover la "el libro y lectura"), el procesamiento del Profesor Horacio Potel por el delito de difundir filosofía en internet, y convierte en criminales a estudiantes, bibliotecarios e investigadores (más información sobre esta nefasta ley enemiga de la cultura en "Instituto Nacional del Libro: Velar por las restricciones"). Un (poco frecuente) punto de vista sensato sobre nuestro régimen legal que perjudica a quienes aman los libros con convicción genuina y beneficia a quienes con avaricia de mercaderes, sólo ven en ellos un producto más para la venta y consumo, puede leerse este artículo del Profesor Daniel Link "Una pena extraordinaria".

El texto que citamos en el post, es un texto que circuló por varias listas de correo y foros de internet durante estos días.

Gracias por los enlaces a Rebelión y Partido Pirata.



Jueves 4 de Febrero de 2010

BiblioFyL: no pedir permiso para leer

"No queremos licencias para leer ni tenemos que pedir permiso para hacerlo: es nuestro derecho más básico e inalienable"

"El acceso a los materiales de estudio es, para nosotros, una necesidad. Una necesidad que nace a partir del ejercicio de un derecho básico: el derecho a la educación. En vistas de que esta necesidad no es satisfecha ni por el Estado ni por la facultad, a principios del año 2007 comenzamos a organizarnos alrededor de un objetivo muy sencillo: conseguir los materiales de estudio. Inicialmente lo hicimos en la subsección “Archivos” de un foro en Internet, pero a medida que fuimos compartiendo y aumentando la cantidad de material, se hizo necesario centralizar el modo de organización de acceso y distribución de la información. Así armamos la biblioteca virtual “BiblioFyL”, que reunía 7.800 textos obligatorios de las 9 carreras que se estudian en nuestra facultad, y proyectaba para el año 2009 superar los 10.000 textos. La BiblioFyL recibía 6.000 visitas diarias como mínimo, y los textos tenían un promedio de 100 descargas cada uno.

Si bien existen muchas bibliotecas virtuales, la nuestra se caracterizaba por:

  1. organización colaborativa: los mismos estudiantes se organizaban para escanear los textos, subirlos y categorizarlos;
  2. autonomía: no dependíamos de ninguna organización institucional y/o gubernamental;
  3. libre acceso a la información: no se utilizaban contraseñas y tanto la interfaz como el modo de participación para subir material estaban diseñados sin grandes complejidades técnicas, en función de facilitar el acceso.

La biblioteca, una simple colección de links, debió ser dada de baja el 25 de septiembre de 2009, a raíz de una intimación legal que llegó al host donde estaba alojada, por violar las leyes 11.723 de Propiedad Intelectual y 25.446 de Fomento del Libro y la Lectura.

[...] ¿De qué “fomento del libro y la lectura” se habla, cuando en supuesta defensa de una ley se produce un acto de bibliocastia? Forzar la baja de bibliotecas digitales no se diferencia en lo absoluto de incendiar bibliotecas físicas. El soporte material de los textos no cambia las operaciones que se realizan sobre ellos: lo que sucedió con BiblioFyL es un acto de coerción y censura sobre la información y quienes la distribuyen. Ciertos editores y gestoras colectivas de derechos no son otra cosa más que inquisidores disfrazados de fomentadores de la cultura y la educación. Su interés lucrativo nada tiene que ver con el conocimiento.

[...] La BiblioFyL es un hito en la medida en que interpela a una necesidad no satisfecha y la resuelve desde la colaboración entre pares; pero, al mismo tiempo, cuestiona la propiedad sobre los canales de distribución de las ideas y los modos de acceso y circulación del conocimiento en la universidad pública y gratuita."

Leer completo en: Colectivo Bibliofyl, Quiénes somos.


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Agradecimientos