Lunes 30 de Enero de 2012

Sistema Único de Vigilancia Electrónica

Actualización (01/02/2012): Un análisis del abogado Marcelo Temperini en esta entrada del sitio El Derecho Informático: [...] No veo realmente la necesidad ni fundamento de informar los datos de viajes realizadas, que sí son datos personales, que sí deben ser protegidos adecuadamente. Nuestra propia Ley de Protección de Datos Personales en su art. primero, establece que su finalidad es garantizar el derecho al honor y a la intimidad de las personas y desde mi punto de vista, la publicación de manera cuasi liberada de itinerarios de viajes, afecta sin dudas la intimidad de los usuarios de una manera irrazonable e injustificada. También señala que en Santa Fe tenemos sistema de tarjetas hace tiempo, si bien son de empresas privadas y para líneas determinadas, el sistema es sencillo: las tarjetas son anónimas, uno las puede comprar en lugares habilitados, lo mismo que ir a recargar. Las usa, en el mismo ticket te dice cuanto saldo te va quedando y así la gente vive libre de las monedas.

Actualización (01/02/2012): El diputado (CC-ARI) Oscar Negrelli también señaló en su blog que S.U.B.E viola la Ley de Protección de Datos Personales.


Con SUBE sí vas a pagar más caro: el fin de la privacidad

por Scann en Vía Libre

Recientemente, un spot publicitario de la Secretaría de Transporte daba a conocer la noticia de que los usuarios que no contaran con la tarjeta SUBE (Sistema Único de Boleto Electrónico) pasarían a abonar la tarifa de transporte para el área metropolitana y del Gran Buenos Aires sin los subsidios actuales que recibe del Estado Nacional.

Esto implica para los usuarios del servicio de transporte público dos cuestiones obvias: la primera, que deberán sacar la tarjeta antes del 10 de febrero si no quieren sufrir el aumento de tarifas; y, la segunda, que efectivamente se aumentará la tarifa del transporte público metropolitano y del Gran Buenos Aires. Sin embargo, hay una tercer cuestión que sólo ha empezado a mencionarse recientemente, y es el problema que reviste la tarjeta SUBE para la privacidad de los datos de los ciudadanos y el resguardo posterior de dichos datos. El sistema SUBE genera un registro de todos los viajes que realiza la persona en los que paga con la tarjeta y luego los guarda en una base de datos controlada por la Secretaría de Transporte.

Derecho a la intimidad

Hasta ahora, la adhesión al sistema SUBE era optativa; el gobierno dispuso hace más de un año atrás diferentes centros de promoción de la tarjeta (en boleterías de subte, en correos y otros puntos) y también hacía el trámite de adhesión a la tarjeta en lugares ampliamente concurridos como la Feria del Libro o Tecnopólis.

A pesar de que para obtener la tarjeta siempre fue necesario dar los datos personales (incluyendo el DNI) y a pesar de que utilizar la tarjeta deja un registro de los viajes que realiza el usuario, hasta ahora no se había planteado la obligatoriedad del sistema para acceder al subsidio. Según los dichos de Juan Pablo Schiavi, el Secretario de Transporte de Nación, la medida de subsidiar a personas y no a empresas (como se venía haciendo hasta ahora), es para “saber a ciencia cierta quién es el que verdaderamente requiere tener el subsidio total o parcial de lo que cuesta el boleto de colectivo, tren o subte”. Agregó Schiavi además que esta medida permitirá identificar “a muchos ciudadanos que tienen que tomar tres medios de transporte para llegar al trabajo para que puedan integrar esos viajes pagando una tarifa o un tramo único.”

Si bien en un principio podría ser una idea razonable establecer un subsidio diferencial para los sectores más carenciados o la imposición de una tarifa de tramo único para quienes requieren más de un medio de transporte, definitivamente su implementación a través del sistema SUBE no lo es. La recolección por parte del Estado de los datos de transporte de todos los ciudadanos y su posterior guarda en una base de datos, es una medida abusiva e innecesaria que invade la privacidad y viola el derecho a la intimidad del que gozan los ciudadanos.

No sólo es una medida abusiva, sino que además el sistema de acceso a los datos personales referidos a los viajes es accesible para todos y no sólo para la persona titular de la tarjeta. Basta con ingresar el número de la tarjeta en la página oficial de SUBE, y sin contraseña de ningún tipo se podrá acceder directamente a los registros de viajes que el usuario haya realizado con SUBE. Esto entra en clara violación de las medidas que dispone en su artículo 9 la Ley de Protección de Datos Personales, Nro. 25.326:

1. El responsable o usuario del archivo de datos debe adoptar las medidas técnicas y organizativas que resulten necesarias para garantizar la seguridad y confidencialidad de los datos personales, de modo de evitar su adulteración, pérdida, consulta o tratamiento no autorizado, y que permitan detectar desviaciones, intencionales o no, de información, ya sea que los riesgos provengan de la acción humana o del medio técnico utilizado.

2. Queda prohibido registrar datos personales en archivos, registros o bancos que no reúnan condiciones técnicas de integridad y seguridad.

¿Controlar a las personas o a las empresas?

En el diseño de un esquema de subsidios, no hay nada que exija ni la nominatividad ni la recolección de los viajes realizados ni la guarda de esos datos para poder acceder a los subsidios al transporte público. Tal ha sido históricamente el caso de los boletos escolares, los boletos para discapacitados y jubilados y pensionados. Por otra parte, los “Principios regulatorios generales relacionados con la tarjetas del Sistema Único de Boleto Electrónico” (Resolución 650/2011 de la Cominisión Nacional del Transporte, CNRT) establecen en sus artículos 1.1 y 1.3 que el sistema podrá ser tanto nominado como no nominado (es decir, sin entregar datos personales para el SUBE) y que dicha decisión deberá quedar a cargo del usuario del SUBE. No hay nada en la normativa que establezca la obligatoriedad de la entrega de los datos personales ni mucho menos el registro de los viajes que se paguen con la tarjeta.

Schiavi declaró además que “en lugar de subsidiar empresas o compañías transportadoras, queremos subsidiar a personas”. Esta opción de “subsidiar personas” frente a “subsidiar empresas” habla, por un lado, de los exiguos y magros controles que el Estado ha realizado hasta ahora a las empresas de transporte público, tales como los trenes, los subtes y los colectivos. Por otro lado, genera una política de Estado errada, donde en vez de resguardarse los derechos ciudadanos y protegerlos frente a los abusos de las empresas, se opta por controlarlos en vez de controlar a las empresas, quienes son en última instancia las responsables por mentir en sus declaraciones sobre la cantidad de pasajeros que efectivamente transportan. Con este esquema, el usuario deberá pagar con su privacidad la codicia y desmesura de las empresas por un lado, y la ausencia de un control efectivo y correcto del Estado por el otro. Como dice el dicho popular, pagarán justos por pecadores.

Por si esto fuera poco, no se comprende por qué una política de subsidios que se supone pasará a ser dirigida (es decir, subsidios sólo para los que lo necesitan) apunta a recolectar datos de todos los usuarios, y no sólo de aquellos que necesitan el subsidio (nuevamente, como ha sido el caso histórico del boleto escolar o del boleto para discapacitados), lo que constituye un acto de recolección excesivo para el fin perseguido.

Hecha la ley, hecha la trampa

A horas de haberse conocido la noticia, en numerosas redes sociales y en listas de correo comenzaron a surgir ideas sobre cómo volverse anónimo pero aún así utilizando la tarjeta: pooles de tarjetas, intercambio de tarjetas con amigos, entre otros métodos, se pensaron como posibles para la evasión del sistema de recabación de datos tan sensibles como la rutina que realiza una persona.

El problema central es que, más allá de las medidas evasoras que puedan implementar los ciudadanos para ejercer su justo derecho a la privacidad y al anonimato, el Estado no debería recabar este tipo de información por la sensibilidad de dichos datos, por el exceso en el ámbito de recolección y por la posibilidad real de implementar numerosos esquemas que no impliquen el control sobre los ciudadanos.

Teniendo en cuenta las experiencias dictatoriales que azotaron a Argentina hace nada más que 36 años, la pasada fragilidad institucional de los gobiernos democráticos latinoamericanos y las experiencias políticas predecesoras, el gobierno debería ser más responsable respecto de las políticas de recolección de datos que realiza actualmente. Sumado al SIBIOS, estas bases de datos constituyen enormes acervos de información que cualquier empresa y/o dictadura militar estaría más que dispuesta a utilizar con fines absolutamente diferentes para los que fueron recolectados.

El control como política de Estado excede con mucho el accionar y las ventajas o desventajas de un gobierno particular, y es por ello que debe manejarse con extremo cuidado la recolección abusiva de datos innecesarios. Estos sistemas de control deben encender alarmas de alerta para todos los ciudadanos, puesto que vulneran sus derechos civiles más elementales, como el derecho a la privacidad y a la intimidad.


Comentarios

#1 Cuanto idiota convencido de

Cuanto idiota convencido de que es Assange que hay aca.

#2 Toda la información que

Toda la información que pusimos es pública, realmente no se entiende el comentario sobre Assange.

#3 TARGETA SUBE

Es cierto lo que se comenta en esta presentaciòn pero no es mas que otra violaciòn a la privacidad de los ciudadanos porque desde que se implementò la bancarizaciòn, hay muchisimas empresas privadas, bufet de abogados e infinidades de financieras u organismos que no dependen del gobierno que son dueños de nuestros datos personales y los usan como se les da la gana y no hablo solamente de mi numero de DNI y mi domicilio si no tambièn de cuanto gano de sueldo, de que crèditos o prestamos obtuve, si figurè alguna ves en el VERAS o si tuve o no antecedentes penales o diabetes, o soy sordo o me tiro pedos de colores. Ya no hay ciudadano argentino que pertenezca al llano es decir a las clases trabajadoras que sea dueño de su intimidad. Todo lo nuestro es manejado y manipulado desde el estado y compartido con socios o asociaciones muy poderosas como los grmios, obras sociales o bancos nacionales o privados.

#4 Y bue...

Pienso que jorge tiene razón... no hay que preocuparse tanto. Ya hace muchos años que muchas entidades manipulan nuestros datos y nadie dice nada... o acaso hay alguna movilización para que el banco no nos pida tantos datos al hacernos la tarjeta de débito o ún préstamo???
Por internet se vende desde hace muchísimos años varios cd's con los datos personales y electorales de la mayoría de habitantes de la argentina ( con numero de teléfono y todo ), y es accesible por $30.
Me parece que la historieta de gobierno espía que se están haciendo se aleja bastante de la realidad, no?

#5 estamos en el horno

si el dia de mañana al gobierno se le ocurriera hacer obligatoria una licencia de conducir para niños que andan en bicicleta, seria inaceptable la respuesta al estilo Jorge o Emiliano, "y bueno acaso no existe ya el registro de conducir para adultos? entonces, si no nos quejamos del registro de conducir para adultos, por que quejarnos del sistema para niños?"... es un argumento absurdo! por que? por q es evidente que los niños no necesitan licencia para manejar bicicletas, pero los adultos si para conducir autos, y si al gobierno se le ocurriera semejante idea, seria seguramente persiguiendo algun otro objetivo dificil de justificar

la cuestion aqui, es que tambien es evidente que el registro detallado de todos los viajes de cada persona individualizado por DNI no es necesario para otorgar una tarjeta prepaga de viajes y hasta ahora no escuche un solo argumento consistente en contrario, y esto es por que ya existen sistemas asi sin ese control: hace decadas hay boletos con subsidios para estudiantes o jubilados y tarjetas prepagas de viajes para diferentes medios de transporte, y todo eso sin necesidad de registrar cada movimiento relacionandolo con el dni, entonces por que agregar este registro ahora? y por que ponerlo en la web para que un tercero con un minimo de conocimiento pueda accederlos? no deberian cuidar un poco mas los datos personales relevados? y si los cuidan asi de mal, que otros usos que ni sabemos haran internamente?

entonces aparece el argumento de ¿y que pasa con los registros bancarios? ¿y las tarjetas de credito? y bueno por ahi el caso es diferente, como con las licencias de conducir: por ejemplo es imposible que haya tarjeta de credito sin registro detallado de compras, si elegis usar tarjeta de credito, elegis que haya un registro de tu consumo, la tarjeta no podria funcionar sin ese registro, entonces en ese caso, lo unico que queda por hacer para proteger la privacidad de los individuos, es controlar el manejo que la entidad privada haga de esa base de datos, que no se vendan ni trafiquen datos, que no sean accesibles para terceros, o utilizados con propositos oscuros etc... y entonces ¿quien puede controlar eso? si! el estado! pero si el estado no es conciente de este problema ni cuando despliega un sistema de tarjetas de viajes prepagas, que clase de regulacion o control va a hacer por las bases de datos ajenas?? en resumen: estamos en el horno

desde aca tratamos de llevar un minimo de concientizacion sobre este problema, nada mas que eso, si a la mayoria no le importa el problema, y bue, seguiremos vigilados sin remedio

#6 intimidad y derecho individual

Hago algunas aclaraciones porqu me parece que el articulo/nota es bastante poco preciso en cuanto a los datos y las consideraciones que da.
Si bien coincido en que la no seguridad de la informacion recopilada afecta la "intimidad" de las personas, comento:

1- "La recolección por parte del Estado de los datos de transporte de todos los ciudadanos y su posterior guarda en una base de datos, es una medida abusiva e innecesaria que invade la privacidad y viola el derecho a la intimidad del que gozan los ciudadanos."

No es abusiva, el estado no obliga a los ciudadanos a sacar la tarjeta SUBE, ni a presentar sus datos al hacerlo, tambien existe la tarjeta monedero y otras. Lo que el estado si establece es que el que quiera RECIBIR UN SUBSIDIO de transporte va a tener que declarar los viajes que hace. No es una diferencia menor. Si vos vas a un colegio/ universidad y pedis una beca, te preguntan cuanto cobra tu viejo, tu vieja, tus tios, tus abuelos, donde vivis, qeu hay en tu casa, cuantos hermanos tenes y otras cosas que despues se archivan. Nadie te obliga a dar esos datos, pero no podes esperar que el estado o alguna institucion te subsidie, si vos no queres brindar la informacion necesaria. que colectivos te tomas y a que hora, eso es todo, no dice donde te subis y donde te bajas, no dice que tenes puesto.

2- "Basta con ingresar el número de la tarjeta en la página oficial de SUBE, y sin contraseña de ningún tipo se podrá acceder directamente a los registros de viajes que el usuario haya realizado con SUBE. Esto entra en clara violación de las medidas que dispone en su artículo 9 la Ley de Protección de Datos Personales, Nro. 25.326:"

Creo que seria mas que logico que se le ponga una clave, pero los datos a los que accedes no incluyen el DNI, podes saber que viajes y a que hora y que saldo tiene la tarjeta n° 465432168764, pero no sabes de quien es. Por lo menos por ahora.

Me parece lamentable la idea de que el estado no deberia recavar informacion, porque si viene una dictadura va a tener mucha informacion y es peligroso. Estamos en un pais democratico, el estado necesita herramientas para garantizar la igualdad de oportunidades. Si la norma que rige el criterio de que datos acumular y cuales no fuera "las cosas que una dictadura puede usar para perseguir a la gente" entocnes no deberia haber ni DNI, ni base de datos de las huellas dactilares, ni fotos, ni camaras en la calle, ni nada, me parece un pesimo argumento.

Saludos

#7 Hola Loquito. 1. Es falso que

Hola Loquito.

1. Es falso que no te obliga, en la medida en que no tenerla significa no recibir el subsidio. Por otro lado, vos para recibir una beca, un subsidio o cualquier otro tipo de ayuda económica, entregás datos vinculados a tu actividad económica, no a lo que hacés cotidianamente. Se puede armar un esquema de subsidios sin registrar tus viajes, como dice la nota, como ha sido el histórico caso de los boletos escolares. El argumento de que necesitás esa información para subsidiar es falso, además de que nadie se puede creer que después de 6 o 7 años de subsidios, ahora sea necesario contar con esa información.

2. La base de datos sí tiene esa información, puede que no te la muestre, pero es lógico que si te la solicitan, sea asociado en el medio electrónico. (Hay muchos ejemplos de bases que frente a una consulta no muestran algo que sin embargo está en la base).

Tu otro argumento respecto del Estado es errado. Nadie está diciendo que el Estado no deba recabar información. A mí me parece perfecto que se hagan censos, por ejemplo. Por supuesto, si el censo dejara de ser anónimo, ya no estaría a favor de él. Porque lo que estamos discutiendo es cuánta información, cómo y qué información debe recabar el Estado, y en qué medida cierta recolección termina siendo violatoria de derechos (y hasta peligrosa). Por supuesto, nosotros estamos en contra de la recolección de huellas dactilares, de las fotos tomadas en la vía pública y de las cámaras en la calle, así como estamos en contra del SIBIOS y del DNI. Hay muchos argumentos en contra del DNI, por ejemplo, que nosotros lo tenemos tan naturalizado y eso que es producto de la dictadura de Onganía (fijate vos, qué curioso, ¿no?). Por ejemplo, esta nota, explica muy claro cuáles son los problemas de tomar datos "de más" y "por las dudas". El "documento único" no es una cosa común en muchos países del globo, mucho menos el hecho de tener que hacer "el pianito" para sacar tu documento (por ejemplo, en numerosos países el pianito sólo debe hacerse cuando estás bajo sospecha de haber cometido algún crimen).

Respecto de las cámaras en la calle, hace poco el Defensor de Menores de la Provincia de Buenos Aires tuvo que presentar sendos recursos porque la Bonaerense escrachaba a los menores con las cámaras y también con Facebook. Eso se llama violar la presunción de inocencia. Como verás, nada de esta información se usa para """el bien""", si tal cosa existe, si no que sólo sirve para entregarle más y más poder a la policía, AHORA, no en una situación hipotética dentro de treinta, cuarenta o cincuenta años. ¿Para qué arriesgarse? Estos datos claramente no se necesitan, por lo tanto no deben ser recolectados. El esquema del subsidio se puede armar igual sin todos estos datos. Para algo tienen técnicos en la Secretaría de Transporte, alguien está haciendo mal su trabajo ahí adentro.

Por cierto, deberías saber que el estado hitleriano alemán nunca necesitó implementar ninguna tecnología de control excesiva, simplemente utilizó las que se habían diseñado en democracia. Hay que tener cuidado, porque ahora estamos en democracia, pero mañana no lo sabemos. O mañana cambia el gobierno por otro que no te gusta tanto, y esa información está ahí disponible para ese gobierno que podría utilizarla con fines poco honestos. Si te ponés a pensar, el 2001 hubiera sido imposible con todas las tecnologías que existen hoy: videovigilancia, reconocimiento facial, y ahora le sumamos la SUBE.

Esto no quita que también hay un montón de información recolectada por privados que no debiera ser recolectada, cosa de la que ya hemos hablado también (por ejemplo, cuando vino Malte Spitz a la Argentina, a hablar de cómo las telefónicas saben más que Gran Hermano y a hablar de privacidad).

Pero argumentos como el tuyo no sólo que están equivocados y no se sostienen, sino que mirar para otro lado no aporta a la discusión sobre la violación de la privacidad, que es un problema real y actual y excede con mucho al gobierno nacional en particular.

Saludos

#8 Leyendo los argumentos a

Leyendo los argumentos a favor de la tarjeta SUBE podriamos asumir que si en nombre del estado se decide controlar todo llamado telefónico o toda entrada a internet sería aceptable ya que "es de lo más común, ya se ha hecho en otros campos". Esta es una típica falacia dicto simpliciter; Esta bien que un banco te pida tus datos para una tarjeta. La SUBE es una tarjeta. Esta bien que te pidan tus datos por la SUBE. Con esta logica lo que se hace es eludir totalmente la finalidad de los datos. Nadie está discutiendo la tarjeta en si misma, si es de plastico, cuanto pesa o dónde se consigue. La tarjeta estaba bien, tal cual su par anónima, la Monedero. Lo que se discute es una politica de control que se viene mimetizando con cada aspecto de nuestras vidas y últimamente con la excusa de hacer diferencia entre los subsidiados y los no subsidiados. Explicadme! Ls gente no viaja en transporte público porque tiene ganas de esperar,llegar tarde o viajar apretado. Qué podría hacer alguien que saque 15 tarjetas? (esto es el supuesto argumento para presentar DNI , 1 tarjeta, 1 persona) Venderlas como plástico?

Que exista gente que de sus datos sin mayor problema NO quiere decir que sea lo adecuado. Que exista gente que dispersa su intimidad por las redes sociales NO quiere decir que todos lo hagamos. Que exista gente que le sienta bien estar continuamente monitoreado en una plaza siendo así acusado de ser un criminal potencial no quiere decir que a todos nos guste.

Para terminar, la idea de las bases de datos no es perseguir día a día a los sujetos para componer sus biografías, sino más bien contar con la posibilidad de que en un futuro, si surgiera un interés en dichos sujetos (politico, economico, social, etc), se pueda acceder a la mayor cantidad de información recolectada.

No quisiera pensar cuántos más hubieramos sido detenidos/desaparecidos si toda esta tecnología hubiera sido aceptada sin critica hace 30 años.

Abajo la sociedad de control.

Un anónimo.

#9 Comentario

En los últimos días se ha escrito mucho acerca del boleto electrónico y sus fines "ocultos". Desde su comparación con el GH de Orwell hasta la organización en una "resistencia ciudadana" de íntercambio de plásticos para evitar cualquier forma de rastreo.
Creo que estos comentarios solo paniquean y dan clara muestra de la paranoia de muchos.
La enorme mayoría de los trabajadores utilizamos tarjetas de débito y crédito, ademas de pases en autovías, subtes, lugares de trabajo y hasta centros de entretenimientos, sin que ello no lleve la cabeza al caos.
Lo importante aquí es cómo llegarán los pasajes a bajo coste a quienes mas lo necesitan, con que transparencia y responsabilidad el estado hará la devolución de sus ingresos a las empresas; además respetando el derecho reconocido por Ley a la gratuidad del pasaje a personas con discapacidad.
En estas cuestiones considero deberían pasar las reales preocupaciones de nosotros, los usuarios del transporte y no desviarnos a cuestiones que ya son cotidianas, no por eso inocuas, sino por discutir en su amplio espectro, que son el derecho a la protección de nuestra privacidad que inevitablemente se filtra mediante la tecnología desde las redes sociales hasta los datos electrónicos de pago.
Por último, el intercambio de plásticos solo generará inseguridad legal, pués el registro de los viajes son prueba de nuestro itinerario en caso de accidentes o ante cualquier situación legal. Desde ese punto es imprescindible la notación de esta información, obviamente, a resguardo de cualquier uso indebido como público.
Saludos!

#10 Escribo para decirte que

Escribo para decirte que estoy totalmente de acuerdo con esto del derecho al anonimato.

Yo ya lo había pensado de antes, y por suerte mi tarjeta está a nombre de otra persona.

Como sea, evito usarla y viajo en tren y en bicicleta lo más que puedo.

#11 Ezequiel, esos comentarios ya

Ezequiel, esos comentarios ya aburren. Se puede subsidiar sin llevar todo esta cantidad de registros. Por si fuera poco, que se tomen datos en un montón de circunstancias de la vida cotidiana no es justificación para que se tomen todavía MÁS datos. Los datos que deben tomarse son sólo los necesarios.

Si tanto te interesan el tema de las tarjetas de débito y de crédito, deberías preguntarte cómo un Estado que tiene tan poco respeto por los datos personales y privados de sus ciudadanos, los va a defender frente al abuso de las corporaciones cuando estas violen los datos personales de esos mismos ciudadanos. Es un punto crítico.

Que los pobres tengan que registrarse sólo hace más perverso al sistema, no más justo.

#12 Pregunta

Con una simple pregunta, trato de unir el mundo de los "paranoicos" que proclaman a favor del derecho al anonimato y de la privacidad con el mundo de la gente común y corriente.

En relación a a la justificación de subsidiar a las personas ya que si se subsidian empresas, los que tienen "un buen pasar" se beneficiarían también de un boleto más barato...
Teniendo en cuenta esto...
¿¿¿¿Por que no seguir entonces controlando (de la misma manera en que se controlan los flujos de viaje de las personas) a las EMPRESAS DE TRANSPORTE si, a fin y al cabo, con el subsidio personalizado se beneficiarán personas con ingresos fijos mensuales que no necesitan siquiera de una asignación universal por hijo????

#13 Pingback

#14 suve

esta todo sobre la mesa, esto, la ley anti terrorista que deja a criterio del gobierno si uno hace actos terroristas, entonces una vez identificados a uno lo pueden perseguir, esto es el comienzo de un regimen totalitario pesado con la careteada de la democracialalalalala

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