301 Anti Piracy Snake Oil

En estos días, el patriótico diario La Nación sacó una nota titulada: La Salada, en la mira de EEUU por las acusaciones de piratería. En otra nota más reciente, pero de tono similar, editorializaba el matutino sobre las bondades del voto electrónico, explicando que nosotros los argentinos estábamos atrasados respecto de los países del mundo mas avanzados en materia tecnológica.

Estas dos notas, además de demostrar que La Nación es la embajada de papel de EE.UU., muestran otro problema recurrente en los grandes medios: la falta de un mínimo rigor periodístico para abordar temas relacionados con la tecnologia y la llamada propiedad intelectual.

Misiles nucleares en Puente La Noria

En principio, el Reporte Especial 301 es un instrumento elaborado por la IIPA, la International Intellectual Property Alliance, un organismo privado que núclea a la RIAA, a la MPAA y a la BSA, por mencionar sólo algunas, todas representantes de sus respectivas industrias (software, discográficas, cine, televisión). La USTR, la Agencia de Comercio de Estados Unidos, empezó a utilizar a título informativo este panfleto a finales de los años '80, dado que por los marcos que establece la OMC, ningún país puede sancionar al otro comercialmente de manera unilateral. Para sancionarlo debe llevarlo al arbitraje de la OMC, y ya sabemos el rechazo que les provoca a los representantes norteamericanos el debate democrático, por mínimo que sea, en los organismos internacionales, así que optan por darle de comer pasto a las fieras: utilizarlo como herramienta de presión hacia diferentes sectores políticos, como se vio en el caso de la Ley Sinde, pero sin llevarlo nunca a una consulta democrática o al foro que se establece a tal fin.

No hace falta decir que el Reporte Especial 301 está lleno de mentiras, falsedades y falacias allí por donde se lo mire, además de que la única voz que aparece en él es la voz de la industria, y para colmo, una voz distorsionada.

Pero lo interesante es la cobertura que La Nación hace de semejante informe:

señala un documento de la oficina comercial norteamericana, al que La Nacion tuvo acceso.... sin pretender poner en duda la capacidad investigativa del reputado staff periodístico de La Nación, nos animamos a sugerirles que para la próxima, nada más escriban Reporte Especial 301 en su buscador favorito, y se ahorren arduas horas de contactos con fuentes exclusivas sólo para "tener acceso".

Ambas cosas [por la inclusión de La Salada en el reporte y por otra denuncia local] se ventilan en momentos en que el ambiente político no es de lo más propicio para nuestro país, tras el escándalo por la incautación de material militar norteamericano durante un operativo que el canciller Héctor Timerman lideró en el aeropuerto de Ezeiza.. No es novedad --salvo si descubriste Facebook un mes antes que tu abuela-- que la Argentina, y en particular La Salada, figuran en la lista Especial 301 desde por lo menos el año 2005. Es decir, esto es una noticia que no es noticia, al decir de Casciari. La Nación puso juntas dos noticias --una de escasa novedad-- para crear un efecto: "la tensión creciente con Estados Unidos".

«Estas denuncias nos parecen muy bien. Es necesario combatir la piratería», señaló la diputada demócrata Judy Chu, al saludar la decisión del USTR de elaborar una lista de grandes mercados irregulares en el mundo, en el que La Salada aparece junto a otros grandes conglomerados en Rusia, China, Ucrania y la India, entre otros. ¿Qué decisión de la USTR? ¿La de 1980? Parece que los saludos de Judy Chu llegaron un poco tarde...

pero es con la megaferia bonaerense con la que el país debuta en solitario en el listado norteamericano del fraude comercial. ¿Hace falta decir que el Reporte Especial 301 se realiza sobre todos los países considerados infractores de piratería? Brasil aparece en los casos a seguir desde el 2005, cuando a la Universidad de San Pablo se le ocurrió crear una norma propia de interpretación de la ley de derecho de autor para que sus estudiantes pudieran sacar fotocopias. La elección del sintagma "debutar en solitario" de casual no tiene nada, el problema es que es una mentira. Y una que convence.

«Nosotros también saludamos estas iniciativas de protección a la propiedad intelectual», dijeron en la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, la misma donde, meses atrás, la presidenta Cristina Kirchner denunció la «piratería» británica en Malvinas., este es un excelente ejemplo de la labilidad del término "piratería". Si por piratería entendemos lo mismo la violación de una norma civil que la ocupación de un territorio, es porque "piratería" o bien no significa nada o bien tiene un terreno específico de acción, y se refiere a la ocupación de territorios y saqueo de recursos mediante la utilización de la fuerza.

Por supuesto, el titular no es una noticia, pero es un ejemplo perfecto de cómo sirven las "noticias" para filtrar toneladas de opinión y generar tendencia. Se trata de hacer pasar a un informe que se realiza desde los años '80, que no tiene ninguna validez a los efectos de sanciones comerciales, que no tiene datos verificables, que sólo puede ser usado como información interna, como algo realmente válido e importante. La intención de fondo es crear (mala) conciencia ciudadana sobre la piratería como problema, cuando cualquiera que haya estado en La Salada sabe que el problema no es la falsificación de marcas, sino la evasión fiscal, el trabajo esclavo o las condiciones de salubridad e higiene, por mencionar sólo unos ejemplos.

La pregunta, si cabe, es cuándo los países latinoamericanos empezaremos a elaborarle informes a los países centrales, y sobre todo a Estados Unidos, sobre sus constantes intromisiones en el derecho nacional, sus violaciones a la democracia, a los derechos humanos y a la soberanía de los pueblos. Parafraseando a La Nación, probablemente se llevarían el primer puesto en esa suerte de ranking del imperialismo.

La empanada y el aguardiente

La editorial sobre voto electrónico, es un poco más obvia y directa, porque se trata de un género donde la opinión del diario está explicitada. Pero lo curioso de esta editorial es que subordina la transparencia electoral al uso de la tecnología digital, siendo que tecnología digital y transparencia o seguridad, pocas veces aparecen como una fórmula feliz, al menos aquí, aquí y aquí La Nación se muestra como un diario muy propenso a hablar de "delito informático" con bastante ligereza; puede tratarse tanto de un mail de spam que sólo envía un troyano o de un código civil; lo importante es subrayar la necesidad de regular el espacio de Internet, fuente de todo caos.

Por supuesto, ya aburre señalar las mentiras que marca en este caso La Nación; mejor remitirse a: www.votoelectronico.org.ar, o dedicarse un tiempo a la lectura del libro de Fundación Vía Libre: "Voto electrónico: los riesgos de una ilusión". O nada maś visitar este y este enlace, donde los mismos "países avanzados" que La Nación pone de ejemplo son los que rechazan de plano cualquier sistema electoral que no pueda ser auditado por un ciudadano común. Sin embargo, lo interesante de esta nota es mostrar cómo de pasar a ser la red un espacio para el delito, de pronto la tecnología pareciera ser la panacea para evitar el fraude electoral. Y es que parece ser, que la urna cerrada es una excelente estrategia para reemplazar a ese maldito método conocido como "cuarto oscuro" que le quitó a los patrones la posibilidad de apuntarle a sus trabajadores cuando iban a colocar su voto. Una gran tragedia argentina.


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