Problemática tercermunista
La idea [del partido pirata sueco] caló hondo en un grupo de entusiastas argentinos: formaron el Partido Pirata e importaron punto por punto esta problemática primermundista.
De los muchos prejuicios y apreciaciones superficiales que contiene la nota, conviene aclarar dos cuestiones importantes:
En primer lugar, la problemática primermundista que pone en conflicto los derechos de los ciudadanos y las leyes que restringen el libre flujo de la información a través de las redes, no fue importada por el Partido Pirata, sino más bien, por nuestros funcionarios, jueces y legisladores, que «primermundísticamente» han optado por seguir la agenda de intereses transnacionales punto por punto (con honrosas excepciones), tanto de empresas multinacionales como de estados extranjeros, en vez de contextualizar la problemática según las condiciones sociales y económicas locales. De esos casos locales, que detallamos más adelante, es que surge nuestro interés por construir este espacio de acción política —y cultural— llamado Partido Pirata.
En segundo lugar, debe quedar claro que todo conflicto relacionado con la llamada propiedad intelectual o las regulaciones sobre internet, obedece a un esquema geopolítico global, donde los intereses de los países en desarrollo no son los mismos que los de los países centrales. Desde esta perspectiva se hace doblemente necesario el activismo político sobre estos temas —especialmente— entre aquellos, como nosotros, cuyas vidas transcurren fuera del llamado «primer mundo», quienes seremos los grandes perdedores de imponerse este esquema global que favorece la apropiación monopólica de lo inmaterial.
[...]
Por eso, una de las principales razones de la existencia de este Partido Pirata local, es generar un espacio de activismo, en sintonía con los Partidos Piratas surgidos en el resto del mundo, pero que ponga el foco precisamente en las problemáticas locales. La ley argentina de Derecho de Autor, la 11.723 conocida como la «Ley Noble» en honor a su principal impulsor, el diputado Roberto Noble —fundador de Clarín—, es una de las más restrictivas del mundo, cuenta con muy pocas excepciones, tanto que criminaliza incluso a las bibliotecas y a los bibliotecarios en el ejercicio de su actividad de preservar y dar acceso a los libros, y condena a la ilegalidad cualquier uso no autorizado de una obra: en Argentina pasar un CD comprado legalmente a formato mp3, para escucharlo en nuestro propio dispositivo portátil, es ilegal.
El otro aspecto que también mencionamos, es el ordenamiento geopólitico global subyacente en esta batalla por liberar lo inmaterial. No se limita al problema de «la piratería» y los intereses de la industria del entretenimiento, sino que involucra cuestiones como patentes sobre alimentos, genes, medicamentos o software, y que desde una perspectiva norte/sur condenan a los países del Sur a la agricultura y a la industria, mientras que los del Norte conservan el control sobre la creatividad y el valor agregado. Como meciona este artículo de Florent Latrive: «accesorios de moda diseñados en París y producidos en Túnez; computadoras concebidas en Silicon Valley y fabricadas en Asia. Y todo ello con estrictos controles fronterizos y en Internet». Un juego de ganadores y perdedores, donde no cuesta imaginar que papel ocupará Argentina.
Seguir leyendo la respuesta del Partido Pirata Argentino al periodista Daniel Convertini del suplemento Si! de Clarín.
http://derechoaleer.org/2011/03/problematica-tercermunista.html
publicado por NDH in 1300834161













Comentarios
#1 de quien son las patentes que se registran en Argentina
Para ver qué tan primer/tercermundista es el debate, les paso un dato: el 90% de las patentes otorgadas en la oficina de patentes argentina corresponde a empresas extranjeras! 90%...
a quién protegemos? a quién conviene el sistema?
Y debemos agradecer que nuestra oficina de patentes es lo suficientemente buena como para rechazar muchas de las cosas que afuera si se patentan, incluyendo el software!
#2 "Durante siglos Inglaterra se
"Durante siglos Inglaterra se apoyó en el proteccionismo, lo apoyó hasta límites extremos y logró resultados satisfactorios. Luego de dos siglos, consideró mejor adoptar el libre mercado, pues piensa que el proteccionismo ya no tiene futuro. Muy bien, señores, el conocimiento que yo tengo de nuestro país me lleva a pensar que, en doscientos años, cuando Estados Unidos haya sacado del proteccionismo todo lo que pueda darle, también adoptará el libre mercado", lo dijo Ulysses Grant, Presidente de Estados Unidos, (1868-1876)
Lo mismo paso con las patentes y con el copyright en diferentes momentos historicos, Estados Unidos le dio muy poca bolilla al copyright por decadas, (y hasta limites extremos! cuanto tardo en entrar en Berna) porque era dinero que se iba para Europa, y ni hablar de las patentes y la industria del cine en sus comienzos como cuenta Lessig!
Obviamente una politica que hace que el flujo de dinero salga del pais, no es la mejor politica pensando en el interes nacional... ni siquiera es necesario teorizar sobre las bondades o defectos de la llamada propiedad intelectual, solamente con pensar en el interes nacional y escuchar los consejos de Grant alcanza :P
Enviar un comentario