Miércoles 21 de Abril de 2010

Dele-TED and undele-TED de Página/12

Este artículo lo escribimos la semana pasada, cuando todavía la nota en cuestión, seguía perdida, pero sábado 17, Página/12 volvió a subirla a la versión digital. De todas formas la anécdota sirve para volver al tema de los medios y cómo ahora disponen de la posibilidad de des-publicar lo que publicaron, y lo importante que son, por tanto, los copy-paste de los blogs y los cachés de los buscadores... mientras más distribuido, mejor.

(Aunque ésa es la excusa, lo cierto es que vale la pena leer la nota de Matias Alinovi y la queremos difundir...)

Dele-TED and undele-TED

Parece que siguiendo la tendencia impuesta por Crítica Digital y Clarín, de publicar noticias en formato digital, para luego –por alguna misteriosa razón (presión?)– des-publicarlas, ahora se suma Página/12, que el sábado 10 de abril publicó en su edición digital una muy buena reseña crítica sobre las conferencias "TEDx" titulada "Una mirada discutible", que luego des-publicó. (por aquí dicen, que Pagina/12 dijo, que va a salir más adelante... pero parece que no sale si salió).

TEDxBuenosAires es la versión local –aunque completamente independiente– de las viralmente difundidas conferencias de dieciocho minutos "TED" norteamericanas. En nuestro caso cuenta con figuras como Diego Golombeck o Adrian Paenza entre sus organizadores. Es difícil imaginar qué intereses pudo haber tocado una nota de esta naturaleza, para que un medio exponga su credibilidad eliminando un artículo de su sitio una vez publicado...Así que por las dudas, el comando Barbra Streisand ataca de nuevo.

Sin embargo, hay otro motivo importante que alienta a reproducir esta nota: es excelente. Tomando como ejes el colonialismo cultural y el individualismo exacerbado, el autor, Matias Alinovi, hace una reflexión muy lúcida sobre un posible (y muy probable) marco ideológico subyacente a las TEDs.

Asi que no sólo por deber, sino también por placer, se suma (a ésta, ésta y ésta) nuestra copia:


Una mirada discutible

por Matías Alinovi

El jueves pasado tuvieron lugar en Buenos Aires las esperadas conferencias TED, un encuentro misceláneo de sesgo tecnológico, ideología importada y sensibilidad confusa, bajo la figura tutelar del emprendedor como modelo social. Allí disertaron varios científicos nacionales, ante un auditorio esencialmente integrado por alumnos de nuestro sistema público universitario. Pero, ¿qué idea de la ciencia promueven las TED? ¿Qué tipo de vínculos sociales estimulan? Los peligros de la importación de un formato.

Imperfecta en materia económica, o incluso política, se podría creer que nuestra soberanía es definitiva en materia de organización de conferencias. Y sin embargo, el jueves pasado tuvieron lugar –en el predio de La Rural, con un éxito numérico anticipado y admisión por sorteo– las conferencias TED, un desfile dispar de vidas que se quieren ejemplares, un impreciso encuentro ecuménico, un show importado, un gran aturdimiento.

Este artículo arbitrario está redactado bajo el influjo desaconsejable de la contrariedad. Quiere oponerse a un espectáculo. O mejor, a la idea desagradable de que algunas cosas importantes –o todas– deban convertirse en espectáculo. Su propósito es razonar el malestar –estético, político– que produce la importación de un formato del show para hacer disertar a gente valiosa, que en principio tendría algo –un poco más largo y en otro contexto– que decir sobre nuestros problemas.

Pero el artículo también querría entender. Develar, por ejemplo, qué impulsó a los organizadores; por qué parecen estimular una alegre norteamericanización de la cultura; de dónde procede esa sensibilidad rara que los anima. En el universo confesional del blog, más de uno admite haber llorado de pie al asistir a las ediciones anteriores en los Estados Unidos. El llanto es la crisis del sentido.

Alguno de los organizadores escribió que al asistir a las conferencias en los Estados Unidos se sintió indeciblemente privilegiado por haber podido asomarse al futuro. La afirmación revela la idea de futuro de algunos organizadores locales de las TED: esencialmente tecnológico, el futuro es algo que ocurrirá lejos de aquí, algo que quizá deberemos importar

El formato

El jueves pasado entonces, durante dieciocho minutos cada uno, y uno atrás de otro durante un día, disertaron matemáticos, físicos, biólogos, arqueólogos, antropólogos, psicólogos e ingenieros, pero también coreógrafos, cantantes, deportistas, periodistas, abogados y dramaturgos. Pero, para decir ¿qué? ¿Qué pueden decir, en un mismo ámbito, restringidamente, tantas personas dispares?

Digámoslo así: en principio, no mucho más que declararse presentes y dejar tácitamente establecido su acuerdo con el formato y con la selección de los otros oradores. Si a quien dedica su vida a una determinada disciplina se le conceden dieciocho minutos para que exponga las generalidades de esa disciplina y de esa vida, es claro que lo que pueda decir será menos importante que su presencia: es la presencia la que sintetiza las cosas no dichas.

En el sitio de las reuniones TED se explica, por ejemplo, que en ellas disertó Bill Clinton. O que en alguna edición a Bill Gates sólo se le concedieron seis minutos para explayarse. ¿Qué puede decir Gates en seis minutos si no es acá estoy? ¿Qué puede explicar Clinton que nos esclarezca después de años de gestión? En definitiva, las TED, como la selección argentina de fútbol, proponen menos un contenido que un conjunto de figuras. Pero esas figuras, ¿cómo son seleccionadas, qué tienen en común? Son, lo veremos, de un modo general e impreciso, emprendedores.

El origen

TED es la sigla en inglés de Tecnología, Entretenimiento y Diseño. Las TED son, en principio, unas conferencias anuales que tienen lugar en Estados Unidos desde hace unos veinte años. Es claro, a partir del nombre, que nacieron para ocuparse de algunos pocos temas. Con el tiempo, sin embargo, ampliaron sus intereses. Los organizadores aseguran que se proponen difundir las ideas que vale la pena difundir, y publicitan las conferencias con el confuso “la conferencia de tu vida” –sin duda un problema de traducción de sensibilidades, porque, ¿qué quiere decir en castellano?–, pero quizás haya que mitigar la nobleza de los propósitos recordando que en Estados Unidos la entrada cuesta algo más de seis mil dólares.

esos actores de la excelencia y el esfuerzo están esencialmente solos cuando se presentan ante el auditorio de las TED. La idea de acción colectiva aparece borrada de su experiencia

Si al principio el lector podría haberse preguntado por el sentido de las restricciones del formato, al conocer el precio de las entradas y los temas de origen entiende por sí mismo: las conferencias tienen que haber nacido como un vasto encuentro comercial sui generis. Los organizadores daban a algunos emprendedores talentosos la posibilidad de exponer acotadamente –como se expone ante los financistas– una idea para cuyo desarrollo quizá necesitaban financiación, y al mismo tiempo presentaban al auditorio –calificado, seleccionado por el precio de las entradas– la posibilidad de escuchar a varios emprendedores talentosos capaces de ofrecerles nuevas oportunidades de negocios.

Así, quedaba establecida una clara reciprocidad comercial que, de paso, fijaba la estética oratoria (que las TED de hoy heredaron): había que disertar para pasmar al auditorio, para trasladarlo a ese estado raro de la conciencia en que el industrial se convence de la inversión y arriesga su capital. Más importante que hacer pensar será fascinar; conmover antes que estimular la pregunta crítica. Lo que convencerá, en definitiva, será la fascinación que provoca el artificio.

La importación del formato

El problema general que recorre nuestra historia es el de la importación de los modelos. En su Historia integral de la Argentina, David Rock se proponía demostrar una tesis audaz: sin ocupación formal de su territorio, el país no ha dejado nunca de ser una colonia en la medida en que permaneció fiel a sus alianzas estratégicas cuando esas alianzas se quebraron desde fuera, por razones diversas. En esas oportunidades fortuitas, el país no buscó nuevas relaciones favorables, sino que persistió en la patética fidelidad comercial, que es la bancarrota.

Es notable que para que esa actitud ocurra, la miopía comercial no alcanza: es la cultura la que debe permanecer en la admiración encandilada de lo que viene de afuera, aunque ya no venga. La condición colonial equivaldría, en definitiva, a una falta de reflejos por encandilamiento cultural para buscar el propio interés.

Sabemos que la importación tergiversa lo importado. Desde 2005, las TED se organizan, también, fuera de los Estados Unidos. Pero si allá se pagan, todavía, los seis mil dólares de rigor, aquí son gratuitas. Eso configura un público mayoritario de estudiantes universitarios, y el cambio inopinado de auditorio cambia el sentido del encuentro. Lo que afuera se proponía en los términos de una reciprocidad comercial, aquí se convierte en la presentación de unas vidas ejemplares ante un auditorio de estudiantes jóvenes, e inermes: comprar una idea es distanciarse, pero proponer un modelo a la juventud supone una relación que no cesa, una pretendida conversión de almas.

Quienes hablan

Todo, en las TED, está puesto bajo el signo del emprendedor. De alguno de los organizadores, por ejemplo, se dice que es un emprendedor serial. Pero quizás un ejemplo caricatural de orador podría ser el del paleontólogo, digamos, asmático que incursiona en el montañismo y que al escalar el monte más difícil descubre unos huesos que revolucionan su disciplina. De un modo general, los oradores son personas que se impusieron en la batalla más difícil según Platón, la batalla contra uno mismo, pero que al mismo tiempo innovaron en su especialidad. Vidas que tienen un compromiso meritocrático con la propia disciplina, y uno complementario con la propia voluntad.

Es notable que quienes promueven el modelo importado de las TED no son hijos de ese modelo, no prosperaron en la sociedad de las oportunidades, no proceden del pionero, sino que son honestos y laboriosos hijos dilectos de los emprendimientos colectivos que se llaman escuela pública, universidad pública, e investigación financiada por el Estado

Ahora bien, esos actores de la excelencia y el esfuerzo están esencialmente solos cuando se presentan ante el auditorio de las TED. La idea de acción colectiva aparece borrada de su experiencia. Eso ocurre porque a los organizadores les interesan esencialmente los logros individuales. Pero en esa idea de individuo abstracto que es capaz de proponerse un objetivo y cumplirlo solo, quedan ocultas varias cosas importantes.

En primer lugar, la historia del individuo. ¿Qué condiciones debieron satisfacerse para que esa vocación se despertara? ¿Quiénes lo impulsaron? ¿Quiénes lo favorecieron? La vida es resultado de un conjunto de circunstancias, que en la presentación del logro aparecen borradas: no hay universidad pública, no hay grupos de investigación, no hay colegas. No hay nada más que alguien que se planteó unas metas y que fue capaz de someter su voluntad. Los organizadores de las TED interpelan a una sociedad que en el origen no está, porque las vidas ejemplares que presentan están desocializadas.

Quiénes escuchan

Dijimos que la gratuidad configura aquí un público de estudiantes universitarios, que son vistos por los organizadores como potenciales emprendedores. En cada uno de esos estudiantes hay un posible hacedor, pero un hacedor que imaginan dormido, anestesiado, aturdido. Como si ignorara sus propias capacidades. Como si algo en la cadena causal se hubiera quebrado. Ante un auditorio de conciencias dormidas, el evento está pensado entonces como un agitamiento.

Pero eso supone un otro esencialmente pasivo, que no tiene historia ni compromisos. Lo que conduce a una idea ingenua de la sociedad: sin conflictos, no parece ser más que un grupo de individuos que malviven moderadamente su vida, y que deben ser puestos en onda. Como si a cada estudiante se le dijera: ponga su voluntad a trabajar para darle a la sociedad del futuro, que es algo abstracto, alguna cosa que salga de esa voluntad. Todo eso conduce, en definitiva, a la sociedad de las oportunidades.

Ciencia y sociedad de las TED

¿Qué lazo social sale de esa concepción? Si se parte de una serie de individuos talentosos, y luego se establecen ciertas condiciones para que sus talentos se expresen, la idea del lazo social de esos individuos con el resto es a través del don: ellos [nos] dan sus logros. Ya dijimos que eso supone una pasividad esencial de la sociedad, pero también supone que, racionalmente, nadie podría querer nada más que eso que se le da.

En la cultura norteamericana la figura del emprendedor va asociada a la idea del pionero: habitamos un desierto, pero sobre él construiremos un paraíso artificial. Cada uno de los oradores de las TED es como un pionero en su área, que ha tenido que atravesar el desierto, y que entonces nos invita a su ciudadela. Como si todos los que vivimos en esta sociedad tuviéramos el ansia oculta de vivir en una ciudadela como ésa.

¿Y qué idea de la ciencia proponen las TED? Ciertamente, no la de Robert Merton, la ciencia como institucionalización de una empresa colectiva

Pero además se presupone que el emprendedor es alguien esencialmente bueno. Que quien sea un talento en su área será también, aunque todavía no lo haya descubierto, un benefactor social. Como la excelencia no puede ser moralmente mala, la expresión de los talentos individuales tendrá como consecuencia la mejora en la calidad de vida de las sociedades en las que esos talentos se inscriben. El talento sería así garantía de la excelencia moral, lo cual es falso. Es el reconocimiento del otro como alguien irreductible a nuestros propios dones lo que inaugura la mirada ética. Una sociedad en la que se realizaran los logros de todos los individuos conduciría al desastre. Añoraríamos, tal vez, la tierra de los idiotas.

¿Y qué idea de la ciencia proponen las TED? Ciertamente, no la de Robert Merton, la ciencia como institucionalización de una empresa colectiva. La historia de la ciencia demuestra que toda intervención individual estuvo preparada por la tarea colectiva; que en materia científica no hay epifanías sino partos. Al promocionar a científicos individuales se oculta lo más importante: los colegas, los equipos, las tradiciones. Se promociona, a lo sumo, la cabeza de esos grupos, lo que supone una mirada empresarial sobre la ciencia. Como si se dijera: busquemos al dueño, que tiene el capital mayor en la empresa.

Una conclusión

Las TED son un encuentro ecuménico para cooptar ciudadanos para la sociedad global de las oportunidades. Las TED querrían ser el desembarco de la cultura del emprendedor en los pocos emprendimientos que aún preservan un sentido colectivo: la ciencia, las políticas públicas. Más que con la idea del asombro, la idea del show se emparenta con la de la fascinación. La fascinación deslumbra para ocultar. Presentar la ciencia como un show es inducir a abrazar el fetichismo científico, y no iniciar una pasión inquisidora. Se busca que el auditorio se fascine, para que salga convencido. ¿De qué? De ser, al igual que los individuos cuyas vidas ejemplares se presentan, emprendedores, y así configurar entre nosotros la ansiada sociedad de las oportunidades.

Es notable que quienes promueven el modelo importado de las TED no son hijos de ese modelo, no prosperaron en la sociedad de las oportunidades, no proceden del pionero, sino que son honestos y laboriosos hijos dilectos de los emprendimientos colectivos que se llaman escuela pública, universidad pública, e investigación financiada por el Estado. Pero están equivocados, la tarea es mejorar esos emprendimientos, no promover la empresa personal.

Alguno de los organizadores escribió que al asistir a las conferencias en los Estados Unidos se sintió indeciblemente privilegiado por haber podido asomarse al futuro. La afirmación revela la idea de futuro de algunos organizadores locales de las TED: esencialmente tecnológico, el futuro es algo que ocurrirá lejos de aquí, algo que quizá deberemos importar. Esa noción de futuro atrasa. Pertenece a nuestro pasado. Lo que deba ocurrirnos en el futuro ocurrirá entre nosotros, en formato y con contenido propios, o no ocurrirá en absoluto.


Comentarios

#1 Las limitaciones del Software Libre y la razón de ser del Softw

Un breve análisis marxista de ideologías y nuevas tecnologías

Bueno voy a empezar por algunas de las categorías claves para entender al socialismo científico, explicados de manera algo sencilla y rustica, pero que sirven para entender un poco el enfoque de este artículo, cuestión que pueden saltearse los entendidos del tema, que pueden empezar desde La ciencia y el capitalismo.

Breve introducción de herramientas científicas de análisis social

Estructura y Superestructura

A modo muy resumido de describir, una Estructura sería la categoría que se compone de una realidad material, por ejemplo una fábrica con sus herramientas y máquinas. Una Superestructura es algo en realidad en el plano de las ideas, por ejemplo las creencias de los trabajadores de esa fábrica.

La dialéctica entre la Estructura y la Superestructura, es decir el ida y vuelta y su relación simbiótica entre ambos, es histórica. Desde la aparición de la propiedad que los seres sociales deben establecer un orden en ideas del porque de su accionar físico y material. Lógicamente al crearse la propiedad, los propietarios se fueron desarrollando como la clase dominante y minoritaria, y los que no propietarios como la clase dominada y mayoritaria.

El Capital

Entre todo eso, la propiedad siempre es, fue y será producto del trabajo humano (el protagonista que siempre será ocultado), es decir que la base del valor real de la propiedad es el tiempo y el coste laboral de un objeto o mercancía. Así fue desde las primeras civilizaciones creándose la entidad del valor y esta se fue representando y midiendo en objetos de costosa obtención. Así fue como nació lo que entendemos como “oro”, mineral que cuya extracción precisa de duro trabajo. Luego se fueron creando naturalmente parasitos intermediarios, que encontraron en la especulación de almacenar oro, y prestar oro, una forma de obtener ganancias sin trabajar. Así las sociedades basan su intercambio en, las monedas, luego el papel moneda, finalmente el dinero, ya hoy, el dinero digital y “plástico-moneda”.

A través de la especulación, el robo y el endeudamiento fue como empezaron a nacer las instituciones que hoy dominan el mundo entero, la Banca capitalista. El imperialismo norteamericano, al mundializarse, logra imponer su moneda dolar como el estándar defacto, de esta forma anexando económicamente a miles de millones de sujetos, a cientos de Estados.

La lucha de clases

Inherente a todas estas fuerzas político-económicas, es como de la contradicción del trabajo y el capital, empieza a germinar una conciencia de cual es el verdadero funcionamiento del sistema en los sujetos dominados por este. Básicamente en sociedades industriales: los propietarios de los medios de producción acumulan capital y riqueza a coste de la explotación de los trabajadores, es decir una minoría dominante se enriquece generación tras generación, a coste de que una mayoría quede condenada a condiciones de alienación. Expandido el capitalismo mundialmente, bajo el imperialismo, también empieza a producir grandes contradicciones en las sociedades no-industrializadas, indirectamente forma conciencia de clase proletaria en clases no industrializadas, ya que en regiones y países que basan su vida en la exportación de materias primas para el norte industrializado, sufren estos pueblos de atrasos inmensos y con ello de la misma explotación y pobreza y que sufren los obreros. Es así como llegamos a ver la clase burguesa y la clase proletaria.

El materialismo histórico

Teniendo en cuenta las categorías de Estructura, Superestructura, Capital, Lucha de clases. Es como podemos vislumbrar a groso modo que la historia del ser humano, no ha sido otra que la dialéctica de lucha de clases en el desarrollo material de estructuras económicas, una lucha entre clases dominantes y clases oprimidas, que desde los inicios de la civilización han ido evolucionando sus formas y sistemas pero manteniendo un mismo contenido que es la explotación del hombre por el hombre. Esta herramientas no es estáticas sino que llevan implícitamente una carga dialéctica que las hace aplicables a través de cualquier contexto histórico.

El ser humano paso económicamente, de la caza y la pesca, a la recolección agrícola, y de esta hacia un lento y largo proceso de producción de bienes naciendo así la propiedad, luego de industrializar totalmente nace el trabajo asalariado y el capital, y con la expansión de este el capitalismo mundial.

La ciencia y el capitalismo

Como vemos la ciencia es un medio, porque es utilizado tanto a favor del bien social común, como en contra de este. La importancia de comprender que es muy simple confundir, y aveces manipular intencionalmente, a un medio con un fin. En si mismo pueden existir ideologías puramente pro-ciencia pero de raíz carecerán de un fin de revolución social. Ya que luchar por el desarrollo de un medio, materialmente es luchar por avance de los medios de producción. Lograr el desarrollo de mejores máquinas no implica que hay un fin de bien social, sino que muchas veces el desarrollo de la tecnología llega a producir peores condiciones que sistemas tecnológicamente menos avanzados.

El ejemplo más claro podemos verlo en el inicio del capitalismo, las condiciones salvajes en que eran sometidos los obreros, superexplotación, hacinamiento, explotación infantil, etc. (Estas condiciones hoy resignadas en parte por la derrota de los capitalistas bajo la demanda de los obreros, y la creación del parche del “Estado de bienestar”.) Eran en ese momento una explotación que tenia tecnología avanzada al servicio de ella, mientras que la forma de vida del campesinado era probablemente mucho más sana que la del obrero.

Ahí tenemos un claro ejemplo de porque el conocimiento y la ciencia y sus ramas como la tecnología, son un medio y no un fin. Porque en sí mismo el avance tecnológico no tiene un fin de bienestar social, sino que por el contrario, la clase que tenga el poder utilizara este medio para su propia conveniencia de clase, su habitus. Si es que quiere perpetuarse en el poder, dominar territorios, eliminar movimientos contrarios a ella, etc. no dudará en utilizar a la tecnología para ello. (Un ejemplo actual es la tarea de inteligencia que cumple Facebook)

Movimientos tecnológicos

En un contexto histórico en el cual el capitalismo ha consolidado su fase como imperialismo, en el cual la tecnología ha avanzado a la sociedad a una era digital, es que nacen movimientos producto de la producción y el trabajo en estos nuevos medios de producción como es la informática. Yo podría hablar de básicamente cuatro movimientos productos de esta nueva era.
Tecnología Propietaria

El primer movimiento es sin dudas, parte del orden establecido, es el de la Tecnología propietaria, claramente por ser lo primero contiene las ideas más conservadoras del capitalismo, la del monopolio económico. Su mayores y archiconocidos exponentes yo diría que son IBM, Microsoft, e Intel. A partir de una Estructura de IBM, en la producción de computadoras con tecnología cerrada: los chips casi monopolicos de Intel, y el también cuasi-monopolico Software Microsoft Windows. Tiene una superestructura que lleva como principales banderas el copyright, derecho de autor, la restricción y la privación de derechos de los usuarios.

Tecnología Libre

El segundo movimiento y que en parte nace como reacción al la Tecnología propietaria es el del “Software Libre”, conteniendo una Estructura cuasi-inexistente y basándose más que nada en una en la defensa de las ideas más radicales del capitalismo, una Superestructura que pondere la libertad de mercado, la libertad de las mercancías. Justamente contraria al monopolio, al funcionamiento del copyright. Sus mayores y conocidos exponentes son el Movimiento GNU, que mantiene una ideología y filosofías ultra radicales en lo técnico, que hacen centrar al análisis social reduciéndolo en si un componente tecnológico es libre o no libre, haciendo de esa dualidad algo tan fuerte como el bien y el mal. Esta ideología se sintetiza en la Free Software Foundation y sus líderes Richard Stallman, creando así el “softwarelibrismo” o quizás en un futuro llamado stallmanismo, el cual se basa por sobretodo en esa dualidad y en el idealismo que no analiza la realidad político-económica y social. El estrepitoso fracaso que tiene la difusión de proyectos 100% libres se debe a esa razón, frente a proyectos capitalistas como el de Canonical que se masifican. El ejemplo es que tienen esa dualidad ideológica queriéndola aplicar a una realidad donde las masas están alienadas a materialmente a Hardware privativo el cual difícilmente funciona con Software 100% libre.

Por lo cual si no tienes una máquina 100% libre la filosofía de FSF entra en contradicción constante, muchas veces derivando en un efecto adverso, la de volver materialmente a los usuarios hacia un pensamiento a favor del Open Source o Software Propietario. Una superestructura ideológica que reduce todo a “Software Libre” o “No Libre”. es un reduccionismo idealista que no tiene salidas prácticas.

Podríamos analizar luego la raíz de apoyo ideológico en su mayoría de clases burguesas desfavorecidas, y el funcionamiento de “partido único” que tiene la FSF, que este movimiento tiene. Una revolución puramente tecnológica libera a las maquinas, como mercancías libres, pero deja totalmente alienados a los seres humanos a la misma explotación, que ignorar. Separación de tecnología del ser humano, como si la tecnología fuera un ente aparte de la sociedad. Hace avanzar con el conocimiento, pero al fin son los poderes y movimientos políticos los que usan ese conocimiento. Luchar por un medio creyendo que es un fin, es un error, que la gente tenga acceso al conocimiento o a la ciencia, no determina la existencia de una libertad social. El anarquismo más moderno suele acompañara al softwarelibrismo.

Tecnológia de Código abierto

El tercer movimiento es sin dudas el Movimiento “Open Source”, con su producto estrella: el kernel Linux. Este consigue un equilibrio mucho más ameno, lavando la cara del softwarelibrismo y haciéndola más seductora para sectores de la burguesía que ven conveniente apoyar la bandera del liberalismo (aunque todo eso este implícito), como palanca para lograr una mejor y igualitaria competencia capitalista contra los monopolios ya impuestos de Intel/Microsoft. Es por eso que el Open Source, resigna de la retorica “social”: “la de compartir” que es bandera del movimiento GNU, y la filosofía Stallmanista.
En otras palabras una superestructura que da un marco moral al aprovechamiento del Software Libre con un fin netamente capitalista.

Tecnología Comunitaria o Software Comunitario

El cuarto movimiento y que aún no termina de parir masivamente es el de la Tecnología Comunitaria o Software Comunitario. A grandes rasgos toma al Software Libre y le agrega el socialismo científico. Según el Software Propietario, somos los “comunistas modernos”, recurso el cual utilizan discusrsivamente para intentar ensuciarnos como “totaltataristas” y “fanáticos” y demás discursos establecidos contra el movimiento anticapitalista.
Este movimiento no tiene grandes exponentes, Estrella Roja, quizás sea una de sus primeros trabajos. El mismo como ven sólo tiene enemigos, tanto en los frentes digitales, es atacado tanto por el Software Propietario, el softwarelibrismo y el opensourcismo. El reduccionismo funcional al capitalismo de la ideologia puramente softwarelibrista, opensourcista, vacía de revolución social a los cambios tecnológicos. La mayoría de los movimientos y partidos marxistas tradicionales aún no logran caracterizar a la tecnología y se encuentran sumergidos en la contradictoria dependencia del Software Propietario.

Su filosofía es científica, racionalista, materialista (en el sentido filosófico). Cambiamos el reduccionismo del “no-libre” y “libre” por el análisis de la realidad socio-política, y como una realidad compleja y que necesita de herramientas social-científicas como las categorías de Estructura-Superestructura, Capital, Alienación, Lucha, Clases. En síntesis es un movimiento revolucionario, donde vemos que la ciencia debe verterse al beneficio del bien social y el ser humano. No luchamos por la tecnología en si misma, sino que superamos esos limitaciones, y luchamos en un contexto “de la era digital o sociedad de la información” por la libertad, la igualdad y la fraternidad del ser humano, en una palabra: socialismo.

#2 no volvere a quejarme

no volvere a quejarme porque que me dejan pocos comentarios. no volvere a quejarme porque que me dejan pocos comentarios. no volvere a quejarme porque que me dejan pocos comentarios. no volvere a quejarme porque que me dejan pocos comentarios. no volvere a quejarme porque que me dejan pocos comentarios. no volvere a quejarme porque que me dejan pocos comentarios. no volvere a quejarme porque que me dejan pocos comentarios....

#3 si salió

la nota salió publicada en la versión en papel de pagina 12, en el suplemento futuro... no se porque habrían de ponerla y sacarla de la versión digital del diario, tiendo más a creer q fue por alguna otra cuestión que un tema 'político'...

respecto a la nota, en algunas cosas coincido, en otras discrepo, pero es un muy buen análisis

#4 es raro

hola leandro, si, es raro lo que paso, quiza nomas mucha paranoia de mi lado?, pero hay que rescatar algo, que en cuanto la nota desaparecio del sitio varios blogs hicieron copy/paste de la nota y la empezaron a difundir, lo cual me parecio un buen reflejo de la blogofera

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